La medida señaló un cambio de opinión para Trump, quien había retrasado la aprobación de cualquier nuevo envío de armas a Ucrania desde el comienzo de su segundo mandato. En cambio, había tratado de convencer al presidente ruso Vladimir Putin a la mesa de negociaciones, argumentando que podía detener el conflicto donde su predecesor, el ex presidente Joe Biden, había fallado.









