El municipio de San Isidro decidió suspender durante 180 días el sistema fotomult después de encontrar “inconsistencias, ambigüedades y contradicciones” en la ejecución de los acuerdos firmados en los 2020 y 2022 años con universidades públicas que habrían desviado y externalizado las funciones para las cuales se habían ido en compañías privadas.
Mientras la medida está en vigor, las operaciones de seguridad vial se reforzarán utilizando empleados de tráfico locales. La decisión fue tomada por el alcalde Ramón Lanús a través de un decreto, hasta que el municipio esté en condiciones de garantizar que “la ejecución del sistema fotomult se ajuste a las regulaciones actuales y esté orientada a la reducción de accidentes de tráfico y no para fines de recolección”.
En una publicación de su cuenta oficial de X, el funcionario agregó: “Queremos asegurarnos de que el sistema fotomult sea realmente destinado a reducir los accidentes y salvar vidas, no tomar dinero del vecino. Y mucho menos beneficiar a las empresas y/o funcionarios políticos ocultos detrás de los oscuros acuerdos. Ese debería haber sido el propósito desde el primer día. No fue.
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El puesto de Ramón Lanús
Además, las dos universidades con las que la gerencia municipal anterior fue intimidada, encabezada por Gustavo Posse, firmó los acuerdos, la Universidad Nacional Raúl Scalabrini Ortiz (Unso) y la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), de modo que, dentro de los 15 días, aclaran las contradicciones presentadas hasta ahora en respuesta a las solicitudes repetidas de información que se les envió a ellos de SAN de SAN.
Los acuerdos con la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) se firmaron el 7 de mayo de 2020 y el 1 de agosto de 2022; Mientras que con la Universidad Nacional Raúl Scalabrini Ortiz (Uno) se llevaron a cabo el 1 de agosto de 2022 y el 23 de septiembre de 2022. Cuando, desde el municipio, estos documentos se controlaron, descubrieron que, a partir de diciembre de 2023, no había una lista completa que permitiera identificar todos los equipos de fotomultas instalados en SAN ISIDRO.
Por otro lado, dos compañías son responsables de proporcionar el servicio de cámara: el tráfico seguro SA y la Cámara de Empresas de Control y Administración de Infracciones de Tránsito de la República Argentina (Cecaitra).
Ramón Lanús
La intención reveló que hay 268 mecanismos instalados: 229 de los cuales son cámaras de semáforo que se utilizan para verificar los vehículos que cruzan esa intersección; El resto son radares para controlar el uso de la seguridad y el cinturón celular (2); velocidad fija (35); y tótems para trabajar los fotomultas (2).
“En San Isidro encontramos un sistema fotomultado opaco. En todos estos meses estábamos reconstruyendo información y procesos, con reiteradas órdenes a las universidades y al resto de los actores intermedios. Hasta el día de hoy, la información sigue siendo inconsistente, con ambigüedades y contradicciones, y llegamos a este punto de tener que suspender el sistema hasta que nos aseguremos de que los procesos sean correctos”, explicó el intencionado.
Durante la gestión de POSSE, todo lo relacionado con los acuerdos estaba en manos de Andrés Vásquez, quien, cuando dejó su posición, habría tomado parte de la información de su puesto anterior a España, donde actualmente reside.
Las preguntas de Gustavo Posse contra la gestión de Ramón Lanús
En el diálogo con el programa de radio “Nada ha sucedido aquí”, la ex intención de San Isidro, señaló con su reemplazo: “Dejamos bases, hospitales, patrulla y muchas cosas innovadoras. Solo tenía que mantenerlos y mejorarlos. La gerencia actual desarmó la patrulla municipal. Esta fue la primera patrulla del país”.
Luego dijo que, durante su gerencia, se unieron los móviles, se pagó en tiempo extra “en blanco” a la policía y agregó tecnología para que el vecino fuera más seguro.
Posesión de Gustavo
Posse dijo: “(Hubo) más de 1800 cámaras. Hoy, el 35% menos debe estar operando y no se conoce un hecho resuelto por ellas. Arrojeron a la policía, dejaron de proporcionar las estaciones de policía y, básicamente, no estaban preparados para gobernar”.
El ex funcionario cerró la entrevista denunciando que el municipio actual aumentó las tasas y que tuvo un impacto negativo en la recolección: “Dejamos la asistencia del 89% en el pago. Hoy no alcanza el 70%, porque cuando aumenta el doble de la inflación, las personas dejan de pagar”.
HM/EM









