El nuevo sistema de intercambio implementado por el gobierno después del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó su primera semana sin choques y con signos positivos. El dólar mayorista, que ahora opera entre un piso de $ 1,000 y un techo de $ 1,400, aumentó ligeramente, mientras que los dólares paralelos cayeron fuertemente, lo que redujo la brecha a niveles no vistos desde 2019.
En la Casa Rosada, enfatizan que el resultado inicial del esquema fue mejor para lo esperado y que la disminución en el precio de los dólares financieros abre una ventana de previsibilidad. En los próximos días, el ejecutivo espera consolidar esa tendencia como la liquidación de la agricultura y avanza los ingresos de las monedas comprometidas con el FMI.
Reservas ascendentes y contenido de dólar al por mayor
El dólar mayorista oficial cerró la semana a $ 1,135, un aumento semanal de 57 pesos o 5.3%. Los datos más relevantes fueron la aguda caída del dólar azul, que colapsó $ 125 para cerrar a $ 1,250, su nivel más bajo desde mediados de marzo. También eliminaron el dólar del eurodiputado, que permaneció en $ 1,168.56 (-12.8%), y el que estaba en efectivo, que terminó en $ 1,175.17 (-12.1%).
Con estos valores, la brecha entre el dólar oficial y los paralelos cayó al 10.1%, el nivel más bajo en más de cuatro años.
Este comportamiento, los analistas coinciden, se explica por varios factores: el nuevo régimen de la banda, el efecto del acuerdo con el FMI y la recomposición de reservas del banco central, que aprobó de USD 24.3 mil millones a USD 38,612 millones gracias al desembolso de USD 12,000 millones del Fondo y la contribución de USD 1.5 billones de BCRA.
El efecto de las bandas y la apuesta sobre el comercio de transporte
Uno de los puntos centrales del nuevo esquema es que el gobierno no intervendrá en el mercado, mientras que el precio del dólar se mantiene dentro de los márgenes establecidos. “No va a intervenir hasta que el piso de la banda toque. Es decir, hasta $ 1,000 no se compran”, dijo el presidente Javier Milei durante una entrevista reciente.
Esa lógica acompaña la estrategia de acumulación de reservas y permite que el mercado opere con mayor certeza. En este contexto, los instrumentos en pesos comenzaron a obtener apelación contra el dólar.
Para el analista Salvador Di Stefano, el valor del dólar tenderá a abordar el piso de intervención e incluso podría perforar los $ 1,000: “Debe salir del dólar y comprar pesos. Lecaps, las acciones y bonos soberanos son los instrumentos con la mejor proyección”, dijo.
JP Morgan, por otro lado, recomendó posicionarse en bonos en pesos a corto plazo para aprovechar el “comercio de transporte”, una operación que busca beneficiarse de las tasas de divisas locales en un tipo de contenido de tipo de cambio. Según el banco, la posibilidad de arbitraje entre los mercados oficiales y paralelos mantendrá la brecha en niveles mínimos.
Tasa de cambio de espalda? Advertencias del mercado
A pesar del optimismo general, algunos economistas advirtieron sobre la necesidad de ajustar el valor del dólar en función de la productividad local. Christian Buteler declaró que “el tipo de cambio debe corregirse en el aumento”, ya que el valor actual es similar al registrado durante el verano, cuando el turismo causó una producción de USD 1.600 millones.
“La brecha del 10% es razonable. Pero mientras haya algún tipo de restricción, continuará habiendo una diferencia entre el oficial y los paralelos”, explicó.
Aun así, el mercado ve en este esquema una oportunidad para consolidar la estabilidad y contener inflación, siempre que se mantenga la disciplina fiscal y se preserva el nuevo régimen de intercambio.
Expectativas para la agricultura y lo que viene
Con la campaña de soya en pleno desarrollo, se espera una sólida división del sector agro -exportes en las próximas semanas. El nuevo esquema genera incentivos para la liquidación de exportación, lo que podría reforzar aún más las reservas y mantener la orden de intercambio.
Además, el volumen de operaciones en el mercado mayorista se recaudó durante la semana, con una oferta privada diaria que excedió los USD 500 millones. Con estos datos, los analistas estiman que la presión bajista sobre el dólar oficial podría sostenerse, al menos la mitad del año.









