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La Rioja vuelve a emitir los Chachos: cómo funciona la cuasimoneda de Ricardo Quintela

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La Rioja volvió a poner en circulación los llamados “Chachos”, bonos provinciales que funcionan como una cuasimoneda y que pueden utilizarse dentro del territorio riojano. La decisión del gobernador Ricardo Quintela vuelve a abrir el debate sobre el papel de las provincias y el rumbo económico de Argentina.

El Gobierno de La Rioja reactivó la circulación de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos popularmente como “Chachos”. La medida alcanza a unos 80.000 trabajadores públicos y beneficiarios, que reciben un monto mensual de 50.000 Chachos hasta finales de 2026.

Los bonos mantienen una relación de uno a uno con el peso argentino y están destinados principalmente al consumo dentro de la provincia. Según datos difundidos por medios argentinos, la nueva emisión alcanza inicialmente unos 4.000 millones de Chachos, equivalentes a aproximadamente 4.000 millones de pesos al valor nominal.

¿Qué son los Chachos de La Rioja?

Los Chachos son una forma de cuasimoneda provincial creada originalmente durante la gestión de Ricardo Quintela en 2024. A diferencia del peso, no constituyen moneda de curso legal nacional y su utilización está vinculada principalmente a la economía de La Rioja.

La provincia utiliza estos bonos para realizar determinados pagos y facilitar que los beneficiarios puedan destinarlos al consumo. Los comerciantes que los reciben pueden emplearlos posteriormente para determinadas obligaciones provinciales o esperar los mecanismos establecidos para su conversión.

El nombre hace referencia a Ángel Vicente “Chacho” Peñaloza, una figura histórica de La Rioja.

Quintela vuelve a utilizar la herramienta

La decisión representa el regreso de un mecanismo que La Rioja ya había utilizado dos años atrás. En esta nueva etapa, los bonos buscan inyectar recursos adicionales en una economía provincial caracterizada por una fuerte presencia del empleo público.

De acuerdo con información difundida por Buenos Aires Times, aproximadamente 80.000 personas recibirán los beneficios y el pago mensual de 50.000 Chachos representa alrededor de US$33 por beneficiario, según la cotización utilizada en el informe.

El Gobierno riojano sostiene que la medida permite sostener el consumo y generar movimiento comercial en un contexto de dificultades económicas.

Cómo circulan los Chachos entre trabajadores y comercios

Uno de los aspectos más particulares del sistema es que los bonos pueden pasar rápidamente de los trabajadores a los comercios.

Un trabajador puede recibir los Chachos y utilizarlos para comprar alimentos, combustible u otros productos y servicios. Posteriormente, el comerciante puede utilizarlos para determinadas obligaciones provinciales o conservarlos hasta los períodos habilitados para su rescate.

El sistema genera así un circuito económico principalmente local.

Sin embargo, no todos los comercios los aceptan. Algunos empresarios señalan que existen dificultades cuando sus proveedores no reciben los bonos, especialmente en actividades que necesitan adquirir productos fuera de ese circuito.

La Rioja y el debate sobre el modelo económico

El regreso de los Chachos también tiene una dimensión política y económica. La administración de Quintela mantiene diferencias públicas con el Gobierno nacional de Javier Milei sobre el rol del Estado, el gasto público y la relación financiera entre Nación y provincias.

Milei cuestionó públicamente la decisión y sostuvo que el peronismo continúa apostando por un modelo basado en un mayor nivel de gasto y emisión.

Desde La Rioja, en cambio, funcionarios y dirigentes defienden la herramienta como una respuesta a la situación económica provincial y a la necesidad de sostener el consumo.

¿Cuánto dinero puede emitir La Rioja?

La legislación provincial autoriza un volumen considerablemente superior al monto que ya fue puesto en circulación. Según el informe de Buenos Aires Times, la autorización alcanza hasta 85.000 millones de pesos hasta diciembre de 2026.

Hasta el momento, la emisión efectivamente distribuida es mucho menor que ese límite, por lo que la evolución del programa dependerá de las decisiones que adopte la administración provincial durante los próximos meses.

El antecedente de las cuasimonedas en Argentina

El regreso de los Chachos también recuerda la etapa de las cuasimonedas que proliferaron durante la crisis económica argentina de comienzos de la década de 2000.

En aquel período, varias provincias emitieron bonos propios ante la falta de liquidez y las restricciones financieras. Con la recuperación económica posterior, esos instrumentos fueron desapareciendo.

La Rioja constituye actualmente una excepción dentro del escenario provincial argentino al volver a recurrir a este tipo de mecanismo.

¿Qué impacto pueden tener los Chachos?

El impacto de los bonos puede observarse principalmente en el consumo interno de La Rioja. Para los beneficiarios, representan ingresos adicionales que pueden utilizarse para cubrir gastos cotidianos.

Para los comercios, el efecto depende de la aceptación de los Chachos y de la posibilidad de utilizarlos posteriormente para obligaciones provinciales.

El debate económico se centra, por tanto, en si la medida consigue estimular de manera sostenible la actividad local o si simplemente redistribuye recursos dentro de un circuito provincial limitado.

Una medida que vuelve a poner a La Rioja en el centro del debate

La segunda etapa de los Chachos coloca nuevamente a La Rioja en el centro de la discusión sobre las alternativas económicas de las provincias argentinas.

Mientras el Gobierno nacional impulsa una política orientada a reducir el tamaño del Estado y controlar el gasto, la administración riojana apuesta por una herramienta provincial destinada a sostener el consumo.

La evolución de los Chachos durante 2026 permitirá observar hasta qué punto una cuasimoneda puede contribuir a mantener la actividad económica local y cuáles son sus efectos sobre comerciantes, trabajadores y finanzas provinciales.