En un contexto global donde el compromiso ambiental dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad urgente, algunas compañías están redefiniendo su propósito. Aero Regenerative, una compañía B Argentina con ocho años de experiencia, propone ir más allá de la sostenibilidad e instalar un nuevo paradigma: la regeneración. Su misión no es solo reducir el impacto negativo, sino que repare activamente los daños causados al planeta y transformar el modelo de desarrollo de sus bases. “El planeta y la sociedad nos dicen: necesitamos más. Y que ‘más’ es regeneración”, dicen.
Aplicado al campo comercial, esto implica repensar y rediseñar organizaciones de sus cimientos, con una mirada que prioriza el pozo del planeta y las personas.
Crisis en Georgalos: El futuro de Mantecol, Toddy y Palitos de la Selva, en juego debido a la falta de fondos
Aero Regenerative nació hace ocho años para ese propósito. Fue la segunda compañía B certificada en Argentina y actualmente acompaña a empresas, gobiernos y organizaciones en el diseño de estrategias regenerativas vinculadas al cambio climático, la economía circular y la formación de líderes conscientes. Opera a partir de los principios de ESG (ambiental, social y de gobierno) y promueve una cultura organizacional que mide y mejora el triple impacto: económico, social y ambiental.
La propuesta de la compañía está estructurada en cuatro unidades de negocios:
– Planes de regeneración (estrategia organizacional y rediseño).
– Academia (capacitación de liderazgo regenerativo).
– neto cero (descarbonización).
– Circular de laboratorio (economía circular y gestión de residuos).
Cada uno de estos programas tiene como objetivo “contaminar” a las organizaciones, es decir, garantizar que la regeneración se convierta en una estrategia transversal que cruza todas las áreas y niveles de gestión. Según Carolina Ulla, gerente de la compañía, esta transformación se está volviendo estratégica para la competitividad y la supervivencia de las empresas, especialmente las PYME con aspiraciones internacionales.
Para una mayor sostenibilidad, mayor financiamiento
“Hoy la competitividad es ser innovadora y para la sostenibilidad. La sostenibilidad dejó de ser un costo o una opción elitista; es un modelo de gestión que permite crear valor económico, social y ambiental al mismo tiempo”, explicó. Como ejemplo de eficiencia, mencionó el caso de una empresa que, a través de la reutilización de guantes administrados por una organización social, logró ahorros millonarios.
Otro motor clave de esta transformación es el sistema financiero, que por primera vez en la historia “está estrechamente vinculado a la sostenibilidad”. Las entidades bancarias evalúan no solo los riesgos financieros, sino también los no financieros, como el impacto climático, la inclusión o la gobernanza. Las compañías que administran estos aspectos e informan su desempeño a través de informes de sostenibilidad acceden a mejores condiciones de financiación.
Carolina Ulla, gerente de la compañía.
El cambio cultural también es impulsado por nuevas generaciones de líderes. Los jóvenes que asumen roles de gestión o se unen al mercado laboral ya traen consigo una visión más integrada, donde la diversidad, la equidad, la innovación y el impacto social son valores no negociables. “Ya está la semilla plantada, debes regarla. Para ellos, estos problemas no son ajenos, como lo fueron para generaciones anteriores”, dice Ulla.
El plan económico ingresa al código electoral y advierte sobre la sostenibilidad del esquema de intercambio
De esta manera, Aero promueve tres grandes canales de entrada al mundo de la sostenibilidad: la convicción (la más deseable), la obligación (cada vez más presente) y la coerción (cuando no hay otra opción). Aunque el trabajo para convencer a los CEO continúa, hoy muchas organizaciones se ven obligadas a actuar debido a las demandas del mercado o las regulaciones externas. “La gestión climática ya no se negocia”, dice Ulla, y recuerda que el cambio climático, científicamente probado y acelerado por la actividad humana, es un factor que las empresas deben abordar sí o sí.
Los consumidores también son un actor clave en esta transformación. En un mercado saturado de opciones, las marcas que demuestran un compromiso real con el medio ambiente y la sociedad logran diferenciar. Para las nuevas generaciones, el propósito comercial y las acciones concretas son aspectos que se analizan incluso en entrevistas laborales. “Si las empresas no se adaptan a la próxima vez, probablemente permanecen fuera del mercado”, concluye.
Entre los objetivos de Aero Regenerative alrededor de 2025, se destacan:
– Promover la medición de la huella de carbono en empresas y PYME a través de metodologías internacionales como el protocolo de GEI o ISO 14.064/67.
– Desarrolle planes de acción climática con objetivos de reducción de emisiones, mitigación y compensación.
– Posicione el modelo de economía circular en el sector industrial, promoviendo una producción más eficiente y con una generación de desechos más baja.
Gerentes
– María Carolina Ulla – CEO.









