El responsable global de ventas de divisas de Citibank, Sam Hewson, valoró los cambios económicos implementados en Argentina durante los últimos años. Destacó la mejora fiscal, la desaceleración de la inflación y el fortalecimiento del sector externo, aunque advirtió que las elecciones de 2027 podrían generar volatilidad en los mercados.
Argentina comienza a recuperar parte del interés de los grandes inversores internacionales. Así lo señaló Sam Hewson, director global de Ventas de Divisas de Citibank, quien realizó una evaluación favorable de la evolución económica del país y destacó los avances registrados en un período relativamente corto.
Durante una entrevista con Buenos Aires Herald, el ejecutivo de Citi manifestó una impresión positiva sobre el rumbo de la economía argentina y las reformas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei. Según explicó, los cambios observados desde 2023 modificaron considerablemente la percepción internacional sobre el país.
Entre los principales factores que contribuyeron a esta transformación, Hewson mencionó la mejora de la balanza comercial, el equilibrio de las cuentas públicas, la desaceleración de la inflación y una mayor estabilidad cambiaria.
Para el ejecutivo, estos elementos están contribuyendo a que Argentina vuelva a posicionarse como un destino de interés para los inversores institucionales y los participantes de los mercados financieros internacionales.
Citi observa una transformación en la economía argentina
El regreso de Hewson a Argentina, después de ocho años, le permitió comparar directamente el escenario económico actual con el que había encontrado en su visita anterior.
Su evaluación fue favorable. El representante de Citibank consideró que el país experimentó una modificación significativa en su dinámica económica y que las medidas adoptadas durante los últimos años contribuyeron a mejorar las perspectivas de los mercados.
También señaló que el interés por los activos argentinos comienza a reflejarse en las conversaciones que mantienen los equipos de Citi con sus clientes internacionales.
Este cambio de percepción representa una señal relevante para el Gobierno, que busca fortalecer la confianza externa, atraer capitales y consolidar un escenario de mayor previsibilidad económica.
Sin embargo, el desafío consiste en transformar las mejoras registradas en condiciones sostenibles que permitan mantener el interés de los inversores a largo plazo.
El superávit fiscal y la inflación, entre los factores más observados
Uno de los aspectos destacados por Hewson fue la evolución de las principales variables macroeconómicas argentinas.
El ejecutivo identificó cuatro elementos centrales para explicar la mejora de la percepción internacional:
- Resultado fiscal: el equilibrio de las cuentas públicas y el superávit fiscal aparecen entre los indicadores valorados por los mercados.
- Inflación: la desaceleración del aumento de los precios constituye otro factor importante para recuperar previsibilidad.
- Balanza comercial: la evolución favorable del intercambio de bienes contribuye a fortalecer la posición externa.
- Mercado cambiario: una mayor estabilidad del tipo de cambio también influye en las decisiones de inversión.
La combinación de estos factores puede contribuir a reducir algunos de los riesgos que históricamente condicionaron la llegada de capitales extranjeros a Argentina.
No obstante, la confianza internacional también dependerá de la continuidad de las políticas económicas y de la capacidad del país para sostener sus resultados.
América Latina gana atractivo frente a la incertidumbre del dólar
Durante la entrevista, Hewson también analizó las tendencias del mercado internacional de divisas y el comportamiento de los inversores frente a la volatilidad financiera.
Según explicó, los clientes de Citi muestran actualmente un mayor interés por determinadas monedas de mercados emergentes, especialmente en América Latina.
El atractivo de la región está relacionado con distintos factores, entre ellos los rendimientos financieros, la evolución de las tasas de interés, la fortaleza de las cuentas fiscales y las perspectivas económicas de cada país.
En este contexto, el ejecutivo indicó que existe una menor convicción generalizada respecto al dólar estadounidense como moneda de referencia para determinadas estrategias de inversión.
También mencionó el uso de monedas con tasas de interés más bajas, como el yen japonés, para financiar operaciones conocidas como carry trade, mediante las cuales los inversores buscan aprovechar las diferencias de rendimiento entre distintas monedas.
Países como Brasil y Colombia aparecen entre los mercados regionales considerados en estas estrategias.
Las elecciones de 2027 podrían generar volatilidad financiera
A pesar de su evaluación positiva, Hewson reconoció que Argentina todavía enfrenta desafíos importantes.
Uno de ellos será el escenario político de 2027, cuando el país volverá a atravesar un proceso electoral que podría influir en las decisiones de los inversores.
El ejecutivo explicó que las elecciones suelen generar incertidumbre en los mercados financieros, independientemente del país en el que se desarrollen.
Sin embargo, evitó anticipar cuál podría ser la dirección de los movimientos cambiarios y financieros durante ese período.
Por su parte, Jorge Lonegro, responsable de Mercados de Citi para Argentina y el subgrupo del Sur, consideró que la volatilidad asociada al calendario electoral sería un fenómeno manejable.
La mirada de ambos ejecutivos refleja que, aunque existe una percepción más favorable sobre la economía argentina, los mercados continuarán siguiendo de cerca la evolución política y las decisiones del Gobierno.
Qué perspectivas tiene Argentina para atraer inversiones
Otro de los temas abordados durante la conversación fue la capacidad del país para conseguir financiamiento de cara a 2027.
Hewson señaló que las autoridades argentinas han manifestado su disposición y capacidad para obtener recursos financieros.
Por otro lado, Lonegro explicó que el valor del peso responde a los flujos de divisas que ingresan y salen de la economía, incluidos los movimientos vinculados con exportaciones, importaciones y capitales financieros.
Este aspecto resulta especialmente importante para evaluar la evolución del mercado cambiario y la competitividad de la economía argentina.
En definitiva, las declaraciones de los representantes de Citi muestran que Argentina está recuperando visibilidad entre los participantes del sistema financiero internacional. La mejora de algunos indicadores macroeconómicos constituye un punto de partida favorable, aunque la consolidación de esa tendencia dependerá de la estabilidad económica, la continuidad de las reformas y la confianza de los inversores.
El próximo año será clave para determinar si el país consigue convertir los avances recientes en una etapa de crecimiento más sostenido y mayor integración con los mercados internacionales.









