Aprender un idioma cuesta dinero. Y mucho. Cuando me di cuenta de que tenía que aprender francés para poder estudiar en el extranjero, pensé que era el fin de mis sueños. ¿Quién tiene el dinero para ello en esta economía? ¿O la hora? Las clases requieren disciplina y compromiso adecuados, algo que muchos de nosotros no tenemos, con un trabajo que hacer y tareas que completar. En medio de este dilema llegué a la conclusión de que voy a aprender francés desde cero. Por mi cuenta. Ni un centavo gastado. Así es como lo hice.
Materiales para tener
Un cuaderno y un diccionario son de gran ayuda. FOTO/ISTOCK






