La demandante deseaba someterse a una interrupción médica del embarazo. Cuando se acercó al Dr. Madar en el hospital estatal el 3 de junio, el médico supuestamente exigió un soborno de entre 4.000 y 5.000 rupias para emitir un botiquín médico asignado por el gobierno que contenía las píldoras abortivas requeridas.









