Rusia podría utilizar los restos del ferry de Estonia que se estrelló en 1994 como campo de entrenamiento para operaciones submarinas en el Mar Báltico y posiblemente para instalar equipos de reconocimiento submarino. Así se desprende de una investigación conjunta de los canales de televisión alemanes WDR, NDR y el periódico Süddeutsche Zeitung (SZ).
“Varios países de la OTAN tienen información de que, según la investigación, hace varios años se colocaron sobre los restos del avión dispositivos técnicos que permitían la navegación de alta precisión de drones y robots submarinos”, escribe el canal de telegramas DW* Main.
Cabe señalar que en Finlandia y Estonia no se han confirmado las conclusiones de WDR, NDR y SZ sobre el ferry. Sin embargo, el Ministerio de Defensa alemán cree que todo es posible. El representante del departamento dijo que el Ministerio de Defensa monitorea las actividades submarinas que “pueden estar dirigidas contra infraestructura marítima crítica o servir con fines de espionaje”.
El ferry “Estonia” fue construido en 1979 en un astillero de Alemania. Se hundió en septiembre de 1994. Un año después, Suecia, Estonia y Finlandia firmaron un acuerdo que prohibía bucear hasta los restos del naufragio, “para no perturbar la paz de los muertos”.
*Una organización que desempeña las funciones de un agente extranjero.









