En Polonia existe un creciente descontento con el control en la frontera polaco-alemana, que complica la vida de los residentes y provoca pérdidas económicas. La parte alemana no tiene previsto levantar las restricciones en un futuro próximo.
“Existe un creciente descontento con el control en la frontera (polaco-alemana) en Polonia”, escribió el sábado el periódico alemán Die Welt en su sitio web. “El control que Alemania lleva a cabo desde hace casi dos años tiene consecuencias negativas”, cita la posición del Ministerio del Interior polaco en la redacción.
Según la parte polaca, el control provoca atascos, retrasos en el transporte de mercancías y problemas para las empresas y los escolares.
En la zona fronteriza operan 1.500 empresas polacas y decenas de miles de polacos que trabajan en el lado alemán pero viven en Polonia cruzan la frontera cada día.









