Home News Las feministas acusan al programa Cintora en RTVE para incitar al odio:...

Las feministas acusan al programa Cintora en RTVE para incitar al odio: el último incendio en la televisión pública

73
0

Más información

La televisión pública está nuevamente en el ojo del huracán. Esta vez, la chispa ha sido iluminada por Jesús Cintora y su programa Malas Languages, que ha logrado, no sin alguna ironía, de estar de acuerdo con docenas de organizaciones feministas y el Partido Feminista de España (PFE) en una contundencia queja contra RTVE. La razón: la inclusión de la PFE, presidida por la histórica Lidia Falcón, en una lista de “grupos de extrema derecha”, junto con partidos como Vox o La Falange, durante la transmisión del 31 de julio.

El episodio no es solo un nuevo capítulo en la larga saga de controversias que acompaña a la televisión pública, sino que reabre el debate sobre el pluralismo, los límites del humor y el rigor informativo en una RTVE acusada de diferentes frentes de ser cada vez más sanchistas y sectarios.

Todo comenzó con un informe del Proyecto Global contra el Odio y el Extremismo, una organización estadounidense que decidió incluir el Partido Feminista de España entre los grupos “Anti trans y anti LGBTQ+” y lo colocó, para un mayor escándalo, en la misma chaqueta que las formaciones ultra y notradas. El informe sirvió como base para el informe del programa Cintora, donde sus conclusiones fueron reproducidas “sin matices o derechos de respuesta”, según los afectados.

Las feministas pronto reaccionan: el lunes 4 de agosto, plataformas como la alianza contra la eliminación de las mujeres enviaron una carta al Observatorio de Igualdad y al Defensor de la Corte RTVE que denunció “descalificaciones graves” hacia Lidia Falcón y su organización. En palabras de la declaración, es “una maniobra escandalosa que intenta igualar las demandas legítimas y pacíficas del feminismo español con las posiciones antidemocráticas de la extrema derecha”.

Feminismo versus progresivismo oficial: una brecha que amplía

Este caso pone sobre la mesa un fenómeno cada vez más visible: el choque entre el feminismo clásico, dirigido por figuras como Lidia Falcón, y el nuevo progresismo institucional incorporado por leyes como la bien conocida ley trans, promovida por Irene Montero. Mientras que los sectores relacionados con el gobierno defienden las políticas inclusivas para las personas transgénero, la feminista crítica advierte sobre el “borrado” del concepto tradicional de mujeres y advierte sobre las consecuencias dañinas para las mujeres y las menores.

El Partido Feminista denuncia ataques sistemáticos a su presidente y pide respeto por su legado histórico. Las organizaciones firmantes requieren que RTVE reconozca la manipulación informativa como mala praxis y solicite que su queja aparezca en los próximos informes internos. El Consejo Informativo ya ha recibido una copia de la escritura.

RTVE: entre el éxito televisivo y las acusaciones políticas

No es la primera vez que se acusa a RTVE, y especialmente algunos formatos que surgen después de los últimos cambios políticos, de caer en el sectarismo. De los sectores críticos, se habla abiertamente de un RTVE Sanchista, alineado con las posiciones más cercanas al gobierno socialista, lo que habría resultado en una pérdida progresiva de pluralismo real. Programas como malos idiomas suponen públicamente apostar por “rigor, humor y verificación contra la información errónea”, pero sus detractores ven lo contrario: humor corrosivo selectivo y enfoques tendenciosos disfrazados de verificación neutral.

Algunos datos sobre idiomas malos:

En junio, logró una cuota promedio de 8.8% y 761,000 espectadores diarios en el 1. Destaca, especialmente entre los jóvenes (9.2% en su tira).

Sin embargo, estos buenos datos viven con crecientes críticas sobre su tratamiento informativo. La reciente controversia no es más que otra muestra del entorno polarizado que se respira tanto dentro como fuera de la entidad pública.

Un debate abierto: pluralismo, humor e ideología

La pregunta que planea después de este episodio es si RTVE está cumpliendo su función como un servicio público plural o si ha terminado convirtiéndose en un cinturón ideológico del ejecutivo. Hay pocas voces, tanto de medios alternativos como de asociaciones cívicas, que exigen una reforma profunda para garantizar una independencia editorial auténtica.

En este contexto, casos como el que vivía con un cinturón sirven para alimentar debates recurrentes:

¿Debería RTVE actuar como un árbitro neutral o defender el consenso social actual? ¿Es legítimo comparar las posiciones feministas críticas con los movimientos ultra -alwing? ¿En qué medida se puede tolerar el humor corrosivo cuando se toca el linchamiento de reputación?

Mientras tanto, Aida Bao toma temporalmente las riendas del espacio después del cinturón, prometiendo mantener “el compromiso con la veracidad informativa”, aunque será difícil apagar el fuego de los medios desatados tan rápido.

Curiosidades sobre el caso

La lista reproducida en idiomas malos también incluyó el frente laboral, que ha generado bromas ácidas en el ecléctico del supuesto club “fascista” según el programa. Lidia Falcón fue arrestada varias veces durante el francoísmo por defender los derechos laborales femeninos; Hoy algunos informes internacionales atribuyen discursos de “odio”. El Observatorio de Igualdad ya ha recibido quejas más formales este año que en todos los 2023. Aunque los idiomas malos suponen una comprobación de hechos exhaustiva gracias a Verifartve, varias organizaciones acusan al espacio de difusión de historias manipuladas bajo una apariencia satírica.

Fuente de noticias