Home News El siniestro ‘Plan Zapatero’ para reemplazar a Sánchez con Illa y continuar...

El siniestro ‘Plan Zapatero’ para reemplazar a Sánchez con Illa y continuar durante dos años

90
0

Más información

Él tiene una cara que le pasa.

Y lo está creciendo.

En plena tormenta política, José Luis Rodríguez Zapatero emerge como un protagonista inesperado.

El ex presidente, lejos de retirarse a los placeres de la vida contemplativa, sería maniobrar con la capacidad de garantizar que, lo que suceda con Pedro Sánchez, la presidencia del gobierno no escapa al control socialista durante el resto de la Legislatura. Y todo apunta a un nombre: Salvador Illa.

El contexto no podría ser más turbulento.

Los escándalos judiciales se multiplican alrededor del ejecutivo, con ramificaciones que alcanzan desde el entorno familiar de Sánchez hasta las cúpulas del partido.

La reciente entrada de la UCO en la sede de PSOE y las investigaciones abiertas contra los pesos pesados ​​como Santos Cerdán y Begoña Gómez han activado todas las alarmas en Ferraz y Moncloa. En este clima, la opción de un alivio ordenado se convierte en fuerza entre las voces más pragmáticas del socialismo.

El papel activo de Zapatero: Guardianes de continuidad

Lejos de ser un simple espectador, Zapatero habría asumido un papel central para pilotar este posible alivio. Su objetivo es claro: evite un llamado temprano de elecciones que el gobierno popular podría entregar a una coalición alternativa. La obra convencería a Sánchez, o lo presionaría sutilmente, para que cediera al testigo antes de ser forzado a una salida abrupta.

Las reuniones discretas entre Sánchez e Illa en La Moncloa se han multiplicado en estos días, según fuentes cercanas a la fiesta. El ex presidente catalán mismo disfruta del favor de gran parte del aparato socialista, considerándolo un líder menos usado por los escándalos recientes y capaz de tejer un nuevo consenso parlamentario.

La constitución permite alivio sin encuestas: precedentes históricos

El plan no es una locura o inédita en la historia reciente. La constitución española, en su artículo 99, contempla que si el presidente del gobierno renuncia o pierde una moción de confianza, es el rey quien propone a un candidato a la investidura después de consultar a los grupos parlamentarios. Si ese candidato, en este caso, Salvador Illa, logra una mayoría suficiente en el Congreso (primero absoluto; si no, simple en la segunda votación), puede convertirse en presidente sin la necesidad de llamar a elecciones.

España ya ha vivido un proceso similar hace más de cuatro décadas. En 1981, después de la renuncia de Adolfo Suárez, fue elegido presidente Leopoldo Calvo-Sotelo a través de este procedimiento parlamentario, sin pasar por las encuestas. Años más tarde, José Luis Rodríguez Zapatero parece querer volver a emitir esa fórmula para superar la tormenta actual.

¿Por qué Illa? Las llaves del delfín catalán

La elección de Salvador Illa no es accidental. El ex ministro de salud durante la pandemia y el actual líder del PSC en Cataluña, Illa, ha logrado mantenerse fuera de los grandes escándalos nacionales y disfruta tanto del apoyo del aparato como de la buena prensa entre algunos socios parlamentarios.

Se lo percibe como “gestión”, un perfil bajo y diálogo. Puede atraer apoyo nacionalista clave, especialmente ERC, gracias a su perfil catalán. No está directamente vinculado a las controversias judiciales que cerca del núcleo duro de Sanchista.

El movimiento también serviría para reforzar la estrategia socialista a mediano plazo: consolidar a Cataluña como un bastión electoral y mover parte del poder económico a Barcelona, ​​según lo planeado de Moncloa junto con Collboni e Illa.

Consecuencias políticas: resistir hasta 2027 … o ganar la hora

El objetivo final del “Plan Zapatero” es agotar la legislatura hasta 2027 o, al menos, mantener el poder hasta que surja la tormenta judicial. Evite una llamada electoral inmediata permitiría:

Desactivar parte de los medios y la presión judicial sobre Sánchez y sus alrededores. Dé tiempo al PSOE para recuperarse internamente y renovar a los líderes sin estrés electoral. Mantener intacto el bloque parlamentario progresivo gracias a un perfil menos polarizador como Ila.

Por el momento, Pedro Sánchez se resiste arraigado y no da signos públicos de querer irse. Pero todos los días surgen nuevas voces internas, y externas, que insta a un cambio estratégico antes de que sea demasiado tarde.

Los riesgos de alivio expresamente

Pero no todo es ventajas o certezas para los socialistas:

El procedimiento requiere la mayoría parlamentaria, lo que nos obliga a negociar con todos los socios actuales, incluida la independencia y los nacionalistas,. Un cambio repentino podría percibirse como una maniobra oportunista para proteger intereses particulares contra el uso judicial. El partido popular ya ha advertido que denunciará cualquier “trampa” o “puchenozo” institucional.

La opinión pública difícilmente podría castigar una operación considerada puramente táctica para “continuar mapeando dos años más”, según la oposición.

Curiosidades y datos inusuales

En los pasillos del Congreso, los apodos irónicos sobre este movimiento ya están circulando: algunos diputados lo llaman “la operación Frankenstein 2.0, otros hablan directamente del” Plan recargado de Bambi “. “Si Illa Final 1981; desde entonces, ningún presidente ha dejado voluntariamente el Moncloa antes del mandato agotador. Las redes sociales proliferan memes con hilos gestionadores de zapateros como el titiritero detrás de la cortina roja socialista. Según los expertos constitucionalistas consultados en estos días por varios medios digitales, no existe un impedimento legal para este tipo de transición parliamentaria … aunque reconocen que” el precio político será alto “” será alto “” “.

Por ahora, Ferraz mantiene el silencio oficial mientras crecen los rumores. Y mientras tanto, Zapatero sonríe desde las sombras: él sabe mejor que cualquiera que, en la política española, nada es imposible … excepto aburrirse.

Fuente de noticias