Se pone difícil.
La política argentina vive horas de máxima tensión. Javier Milei, presidente ultraliberal, ha denunciado un “intento de golpe de estado institucional” después de la votación en el Senado de varias leyes que aumentan el gasto fiscal, desafiando abiertamente el corazón de su programa económico.
Para Milei, mantener el excedente es inegotible. Sin embargo, la oposición parlamentaria ha logrado aprobar proyectos que contemplan los aumentos en la jubilación y las pensiones, así como la restitución de los beneficios sociales, rompiendo la lógica del ajuste que había sido marcado por la agenda oficial.
El paquete legislativo aprobado implica, entre otros puntos, un aumento real del 7.2% para todos los activos y pensiones, la extraordinaria actualización de bonificación para los jubilados y una extensión en la moratoria de la pensión.
Estas medidas llegan después de meses de recortes severos y tienen un impacto fiscal significativo: según los cálculos oficiales, podrían suponer hasta el 2.5% del PIB anualizado si se aplican en su totalidad el próximo año.
Para Milei y su equipo económico, esto pone en control el objetivo central del excedente fiscal, clave para cumplir con los objetivos acordados con el Fondo Monetario Internacional y mantener la estabilidad macroeconómica alcanzada hasta ahora.
Un choque frontal entre ejecutivo y legislativo
Desde su llegada a Power en diciembre de 2023, Milei ha convertido el ajuste fiscal y la reducción del estado en ejes indiscutibles de su gestión. En solo siete meses, ha promovido una batería de medidas que incluyen desde la privatización de empresas públicas hasta una fuerte reducción en el gasto social y la eliminación de los controles de intercambio planeados para este año. El gobierno argumenta que estos cambios ya han permitido un excedente primario del 0.8% del PIB en los primeros cinco meses de 2025 y se propone aumentar ese objetivo de 1.6% antes de fin de año.
La reciente decisión del Senado es un fuerte revés político para Milei. El presidente ha anunciado que vetará todas las leyes aprobadas que implican un mayor gasto público y no descartarán el enjuiciamiento si es necesario. En palabras del presidente: “No daré un centímetro frente a aquellos que quieran regresar al déficit eterno”.
La oposición defiende estas iniciativas como una respuesta necesaria al deterioro social generado por los recortes. Según los bloques de oposición, que lograron grandes mayorías pero insuficientes para bloquear un veto presidencial, la situación de los jubilados y las personas con discapacidades exige respuestas urgentes después de meses de caída real en sus ingresos. Este pulso entre poderes también refleja las diferencias entre la Casa Rosada y los gobernadores provinciales, muchos de ellos afectados por los ajustes y deseos de mayor autonomía financiera.
Las 10 medidas clave ya adoptadas por Milei
La gerencia de Milei se ha caracterizado por una serie de reformas estructurales rápidas e intensas:
Reducción drástica del gasto público a través de recortes en energía y subsidios sociales. Privatización o Provincias. PROROGO DEL PRESUPUESTO NACIONAL DEL PRINCIPAL debido a la falta de acuerdos legislativos para aprobar uno nuevo. Reforma fiscal con ventas selectivas e intento de simplificación fiscal. Implementación parcial del “Pacto de mayo”, donde se busca reducir el gasto consolidado al 25% del PIB.compromiso Express con el excedente fiscal más allá de lo que las organizaciones internacionales requieren lo que requiere las organizaciones internacionales.
Estas medidas han generado tantos elogios, por parte de los inversores internacionales atraídos por la promesa de estabilidad, como una dura crítica interna debido a su impacto social inmediato.
Riesgos económicos y políticos
El conflicto actual no solo es institucional sino también económico. Si el aumento en el gasto aprobado por el Congreso sin compensación equivalente en otros artículos, el país podría pasar rápidamente del excedente al déficit. Esto ejercería presión sobre los mercados financieros: los analistas advierten sobre las posibles caídas en los bonos argentinos y los aumentos del riesgo del país si Argentina deja el camino ortodoxo.
Además, existe incertidumbre sobre la sostenibilidad social y política del ajuste. El desempleo de la pobreza alta y persistente mantiene alta la tensión social. La estrategia oficial se basa casi exclusivamente en mantener la inflación y la recuperación de la credibilidad externa; Sin embargo, este equilibrio es frágil si las mayorías parlamentarias deciden avanzar con sus propias agendas.
Perspectivas inmediatas
El escenario argentino permanece abierto. En las próximas semanas será clave observar:
Si Milei logra mantener sus vetos contra nuevas ofensivas legislativas. Cómo reaccionan los mercados a las señales mixtas sobre la política fiscal. Si un canal realista se abre para negociar reformas graduales que contemplan tanto la sostenibilidad macroeconómica como los amortiguadores sociales.
En resumen, Argentina enfrenta una evidencia decisiva sobre qué modelo económico, y qué tipo de relación entre los poderes, prevalecerá. El compromiso con un ajuste sin concesiones ha colisionado con límites políticos e institucionales que amenazan con reconfigurar tanto la agenda reformista como la gobernanza efectiva.