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Fans y violento.
Y sobre todo muy tonto.
La atmósfera festiva de la fiesta principal de Gràcia fue empañada este año por un episodio que ha revivido el debate sobre la coexistencia lingüística y la polarización política en Barcelona.
La heladería artesanal de Thelaostia, ubicada en la calle Torrent de L’olla y fundada en 2022 por el empresario argentino Leandro Rincón, ha pasado en una cuestión de días de ser una referencia en el vecindario para convertirse en un objetivo de un boicot y vandalismo violentos, después de un desacuerdo lingüístico con los grados políticos.
Todo comenzó el 17 de agosto, cuando la pareja del concejal de Esquerra Republicana (ERC) en Gràcia, Roma de Guillem, denunció no haber asistido a un empleado cuando pidió un helado en catalán.
Según la historia publicada por Roma, el trabajador respondió con desdén, lo que llevó al alcalde a calificar el incidente como un caso de discriminación lingüística y llamar públicamente al boicot contra las instalaciones de su cuenta X.
Por lo tanto, los nazis del idioma catalán han sido destrozados la heladería de Thelaostia por asistir en español. Y se sorprenden de que para más y más catalanes nos resulte más repulsivo hablar en catalán. Otra obra maestra. pic.twitter.com/bdh8tfmokd
– TIETA enfurecida🎗🎗 #josocctdi #eftasiFeftano (@mixoxomorerene) 19 de agosto de 2025
De las redes al ataque físico
La reacción pronto transfirió los bordes digitales.
A la queja del concejal, se agregaron mensajes incendiarios de los sectores de independencia, como los del ex Cup Antonio Baños, que alentó abiertamente las instalaciones “hasta su cierre” y el fotoperiodista Jordi Borràs, que vino a llamar al negocio de “Pata Suplana Suplana” española “y deseó su pronta desaparición.
A la siguiente mañana, la heladería amaneció con su fachada cubierta de pintados e insultos como “Merda Feixistes” (fascistas de mierda), “fachadas de puta” y carteles donde podrías leer: “Este lugar no respeta catalán” o “el turismo mata a la ciudad”. Además, se colocaron pegatinas amarillas acusando al establecimiento de tener una postura anticatalanista.
Boicot digital y daño de reputación
El acoso también se mudó a la tierra digital. El perfil de Dellaostia en Google Maps sufrió una avalancha coordinada de revisiones negativas que redujo drásticamente su puntaje hasta que quedó alrededor de 2.7 en 5. El equipo trató de responder a los comentarios hostiles, recordando la cooficialidad de Catalán y Castiliano en Cataluña, pero algunas replicas se interpretaron como desafiando y terminó agravando la situación.
Entre los mensajes que predomina una retórica beligerante: “Este lugar es nuestro enemigo”, insistió. Otros usuarios defendieron la necesidad de “popularizar estos actos” contra las empresas que priorizan el uso del español sobre catalán.
Polarización social y reacciones políticas
La controversia ha dividido a los vecinos y usuarios entre aquellos que consideran un acto violento o intimidante injustificable, como Daniel Sirera, líder del PP en Barcelona, y que justifican las acciones como una defensa activa del catalán. Algunos abogan por buscar consenso o acordaciones de soluciones intermedias; Otros insisten en mantener la presión constante hasta que se indicara el cierre del negocio.
El caso ha servido para ilustrar cómo la tensión lingüística puede ser instrumentalizada políticamente, generando dinámicas peligrosas que afectan tanto a los comerciantes como a la coexistencia ciudadana.
Perfil: Leandro Rincón, el emprendedor después de Dellaostia
Leandro Rincón es un joven empresario argentino con sede en Barcelona desde principios de 2022. Dellaostia fundada con el objetivo de ofrecer helados artesanales inspirados en las recetas tradicionales argentinas. Las instalaciones rápidamente ganaron notoriedad gracias a su ambiente de calidad y familia, convirtiéndose en un punto regular durante las fiestas locales. Rincón siempre ha defendido una filosofía inclusiva: “Aquí todos son bienvenidos, hablan lo que hablan, hablan. En las entrevistas antes del incidente, antes de la controversia actual, ha elegido no hacer declaraciones públicas inmediatas mientras evalúa con sus empleados cómo administrar la crisis.
Anécdotas y curiosidades sobre Dellaostia
La heladería fue reconocida informalmente por varios portales gastronómicos, como “la mejor nueva apertura dulce” en el vecindario durante 2023. El nombre “Dlaostia” es un guiño humorístico para las expresiones argentinas típicas, que generó simpatía entre los residentes latinoamericanos. El mural exterior original, ahora parcialmente cubierto por graffiti, fue realizado por artistas urbanos locales como símbolo de integración cultural. Dellaostia donó helado durante una ola de calor para la salud social y los voluntarios. Después del boicot digital, docenas de clientes habituales han organizado pequeños para consumir productos allí como un gesto de solidaridad.
Impacto social y legal
El episodio pone varios problemas en la mesa:
El riesgo real de pequeños empresarios extranjeros frente a campañas hostiles motivadas por disputas políticas o de identidad. La dificultad para separar las críticas legítimas del acoso organizado cuando convergen redes sociales, activismo político e intereses económicos. El debate abierto sobre los límites legales del boicot digital y las consecuencias criminales del vandalismo físico. Las tensiones derivadas del bilingüismo oficial de capital catalán en diferentes entornos urbanos.
Hoy, el 21 de agosto de 2025, una fuerte vigilancia policial persiste en las instalaciones para evitar nuevos incidentes, mientras que las autoridades locales estudian medidas para proteger tanto la libertad comercial como los derechos lingüísticos.
En este contexto polarizado, Dellaostia se ha convertido involuntamente en el símbolo del conflicto político-lingüístico catalán como del desafío diario que enfrenta empresarios internacionales en Barcelona.









