Más información
Quizás porque estamos tosiendo tan o menos por el humo de los incendios, casi ha notado la interrupción del víctore socialista Víctor Gutiérrez.
Lo he visto esta mañana, en la portada del periodista digital, y la verdad es que me han sorprendido.
Estaba en un programa de televisión, debatiendo con Samuel Vázquez, de Vox, cuando Gutiérrez, que era un polista profesional de agua y que hace cuatro años fue designada por el secretario de Pedro Sánchez de las políticas LGTBI de PSOE, defendió la entrada masiva de inmigrantes en España que alegaba ser grave que, si no, “¿quién va a limpiar los grandarles a los grandarles?” “?” “?” “”? “” “?” “
Vázquez, que es un oficial de policía, experto en seguridad y un polemista feroz, se apoderó de Bocajarro “¡Racista!”, Pero creo que no va allí todo.
Este Gutiérrez fue el que llevó a Xavi Hernández por haber elogiado en una entrevista con Catar, un país absolutista donde los homosexuales pusieron en la cárcel, y parece un tipo con cierta conciencia social.
Lo que no tienes son dos dedos. Tuvieron que darle demasiadas agujas en la piscina o muchas bolas en la cabeza cuando compitió en Water Polo.
Porque el del trasero y el maní de los abuelos los trae.
Al igual que la misa para pagarnos pensiones, sin ningún ministerio, qué son, qué hacen, ya sea o no, cuánto cuestan para el Tesoro público y qué cuelga.
El único país occidental que ha hecho los cálculos y se ha atrevido a revelar los datos es Dinamarca, cuyo gobierno izquierdista concluye que la inmigración de los países no occidentales – Medio Norte, África del Norte, Pakistán y Turquía – genera un costo neto de 24,000 millones de coronas danesas, mientras que los inmigrantes de los países occidentales – Europa, Estados Unidos. Neto
Me imagino que aquí, visto lo que hay en la calle, como los pacientes ambulatorios del Seguro Social se ven todas las mañanas, el entorno que reina por la noche en las mazmorras de las estaciones de policía y la población de prisiones, aún sería peor.
Pero ir al tema: el aturdido Gutiérrez es otra muestra de la necedad con la que el PSOE y la izquierda levantan el asunto.
Tienes que quitar la máscara.
Un MENA cuesta al tesoro público 4.000 euros por mes, tres veces más que un cargos de brigadista del bosque, de aquellos que abren su piel luchando en estos días contra el fuego.
¿No es el progreso de relegar a los inmigrantes al trabajo que los españoles han descartado por cutres, duro o mal pagado es clasista y racista?
En España ahora hay casi siete millones de jubilados y la pensión promedio es de 1.500 euros.
¿Hay algún aturdido en la izquierda que pueda decirme cuántos salarios de un distribuidor, camarero, asistente o estacionamiento para cubrir una de esas pensiones?
Además de ESO y como una conclusión: si en lugar del socialista Gutiérrez que libera el Memez, él es un aliento correcto, en este momento lo habrían crucificado.
Vázquez, Vox, no debería haberse limitado a llamarlo “racista”; Debería haber agregado “tonto del culo”.









