Home News Abascal eleva el pulso con su defensa del veto al rito islámico...

Abascal eleva el pulso con su defensa del veto al rito islámico en el centro deportivo Jumilla: “Debemos defender a los españoles”

58
0

Más información

La clave es el centro deportivo.

Y lo que dicen en Vox y lo que han votado es que debería usarse para eventos deportivos, no como un matadero en un partido islámico o un lugar masivo de adoración musulmana en Ramadán.

Y quien quiera rezar, a quien quiera, pero en su casa, el partido o la lata.

La ciudad murciana de Jumilla se ha convertido, casi involuntariamente, en el nuevo epicentro de la batalla política sobre la coexistencia, la libertad religiosa y la identidad nacional.

Lo que comenzó como una moción municipal para regular el uso del Centro de Deportes Municipales ha subido al debate nacional después del apoyo explícito de Santiago Abascal al veto de las celebraciones religiosas musulmanas en estas instalaciones.

El asunto ha dividido partidos, vecinos e incluso ha saltado a la agenda europea, mientras que la controversia continúa creciendo como calor en agosto.

El 28 de julio, en un plenario municipal tan tenso como un derby regional, el Ayuntamiento de Jumilla aprobó por la mayoría una moción para prohibir la celebración de festivales religiosos musulmanes en las instalaciones deportivas municipales.

La propuesta, promovida por VOX y finalmente apoyada (aunque matizada) por el PP, especialmente afecta a los casi 1,500 musulmanes que residen en esta ciudad vinícola de poco más de 27,000 habitantes.

La versión ablandada del PP evita mencionar expresamente cualquier confesión, pero en la práctica, eventos como el final del Ramadán o la fiesta de cordero en los lugares deportivos municipales.

El popular alcalde, Seve González, insistió en que se trata solo de preservar el propósito deportivo del espacio y buscar “nuevos espacios públicos” para las celebraciones religiosas.

Sin embargo, para muchos vecinos y observadores externos, es difícil separar los antecedentes ideológicos de una decisión que afecta solo a una minoría específica.

#Lo que quieras pic.twitter.com/o2rlooqn8p

– Elbi Cortez Funes (@elbicortzfunes) 3 de agosto de 2025

Abascal toma partido: “Tienes que proteger a los españoles”

El apoyo público de Santiago Abascal fue rápido.

El líder de Vox elevó el tono en las redes sociales y ante los medios de comunicación: “Debemos proteger los espacios públicos de las prácticas fuera de nuestra cultura y nuestra forma de vida”.

Para Abascal, este no es un debate sobre la libertad religiosa, sino “una cuestión de sentido común” frente a lo que él llama “la invasión del islamismo”, que califica de manera notable como “ideología extremista incompatible con nuestra cultura, nuestros valores y los derechos de las mujeres”.

En su argumento, aparece un mensaje recurrente: “Ore a quien quiera, pero tenga en cuenta que no se esfuerza por ser ‘español’ para chupar subsidios y disfrutar de una salud gratuita”.

Una frase que resume que la visión restrictiva de la integración y la pertenencia: la residencia legal o con el cumplimiento de las leyes no es suficiente; Debe asumir “valores europeos” si desea disfrutar plenamente de los servicios públicos.

Abascal también ha pedido que prohíba el uso del velo islámico en las instalaciones públicas, “por ser un símbolo de sumisión”, y extiende su aspiración para vetar otras prácticas musulmanas donde Vox tiene influencia institucional. No es un accidente: su partido busca marcar su propio perfil contra el PP e imponer su agenda de identidad.

• ¿Vienes a trabajar y luchas por tu familia?
Bienvenido
• ¿Está respetando las reglas de coexistencia e integrado en nuestra sociedad?
Adelante
• ¿Tienes una historia, odias mi cultura y quieres reproducir en España el estado fallido del que corres?
No entraspic.twitter.com/vrxzyszyp6

– Fascista asintomático (@fasintomatico) 4 de junio de 2025

Jumilla como laboratorio político: PP entre dos incendios

El PP local ha tratado de navegar entre dos aguas: por un lado, niega cualquier ataque contra la fe musulmana (“Respetamos todas las creencias”), pero en las otras medidas de apoyo que afectan principalmente a esa comunidad. El alcalde insiste en que nadie es vetado por su credo; Es simplemente, dice, defender el nuestro y nuestras tradiciones.

Sin embargo, desde otras áreas populares, las voces no les ha faltado a la prudencia para evitar alimentar los discursos polarizadores o dar alas a Ultra Speech. La paradoja es evidente: si bien Vox cuenta con éxito (“objetivo cumplido”), el PP parece obligado a aceptar condiciones incómodas para lograr el apoyo presupuestario o gobernar en una minoría.

Por su parte, del gobierno central se recuerda que Jumilla depende en gran medida del trabajo extranjero (el 20% de sus afiliados del Seguro Social son inmigrantes, y advierte contra cualquier tentación discriminatoria disfrazada de neutralidad regulatoria.

Cuando Europa defiende sus valores sin complejos (y sin temor a lo que dirán)

Lo que sucedió en Jumilla ilustra una tendencia creciente en varios países europeos: responder a la presión migratoria o al auge demográfico musulmán con políticas restrictivas bajo el argumento de defender los “valores europeos”. En este caso, aquellos que defienden el veto niegan cualquier islamofobia: “No es islamofobia defender nuestros valores sin complejos”, dicen desde Vox.

En realidad, estas posiciones generalmente mezclan apelaciones legítimas al orden público o la igualdad con elementos claramente exclusivos. No todo va bajo la bandera de identidad; Tampoco se puede imponer cada rito religioso a las normas colectivas. El desafío está precisamente allí: encontrar un equilibrio razonable entre la integración real, el respeto mutuo y la protección efectiva contra el abuso (real o imaginado).

Políticas y derivadas: entre la integración real y la retórica populista

Proteja a los españoles: para VOX es inegotiable evitar lo que consideran asignaciones culturales a minorías cuya integración ven insuficientes. Reafirme a cualquiera … pero: la ley individual está garantizada cuando no implica “imposición” o cuestiona las costumbres mayoritarias. El debate europeo: Jumilla anticipa los debates que ya se abren en Francia o Alemania al límite al pluralismo religioso. El centro deportivo como símbolo como símbolo como símbolo: el uso de espacios públicos se convierte en un campo de batalla para definir lo que es compatible (o no) con “ser español”.

Curiosidades y datos llamativos

El plenario municipal donde se aprobó el veto era más tenso que cualquier derby regional. No hay incidentes anteriores relacionados con las celebraciones musulmanas vetadas. El Festival de Cordero y el final del Ramadán habían estado celebrando sin grandes problemas logísticos durante años. El municipio ya había discutido antes sobre asesinatos populares u otros usos únicos del centro deportivo. Nadie pensó en vetar las tradiciones locales. En las redes sociales, los memes circulan en contra de las imágenes del centro deportivo para una fiesta local contra el vacío después de que se aplica el veto. Si bien tanto, varios municipios han recibido consultas legales sobre cómo regular usos similares … algunos ya temen que lo que ha vivido en Jumilla es solo el comienzo.

Fuente de noticias