El ejecutivo dice que bajo cualquier punto de vista aumentará el 51% de activos en manos del estado a los fondos de Burford y Eton Park, e insiste en que agotará todas las instancias judiciales sin negociar.
El gobierno espera una respuesta de la justicia de los Estados Unidos y los análisis van a la Corte Suprema para proteger las acciones de YPF. El ejecutivo asegura que, bajo cualquier punto de vista, aumentará la transferencia del 51% de los activos en manos del estado a los fondos de Burford y Eton Park, e insiste en que agotará todas las instancias judiciales sin negociar.
La tabla legal de la Casa Rosada busca evitar que la discusión legal se centre en la violación de Argentina sobre la ejecución de la sentencia del juez Loretta Presska, que expira el próximo lunes. Es por eso que planea presentar una carta ante el tribunal estadounidense más alto en caso de que la Cámara del Segundo Circuito de Nueva York no otorgue la suspensión del fallo que la transferencia permite.
En Balcarce 50 hay desconfianza de la voluntad de Presska y asumen que rechazará la solicitud del fiscal general del Tesoro. En la nación argumentan que le dieron un “margen de días para responder” y que no están dispuestos a esperar hasta el lunes. Ya presentaron la primera nota que permite la apelación formal de la sentencia.
En los equipos técnicos del partido gobernante, su objetivo es evitar sanciones, como las multas diarias, por no cumplir con la ejecución de la falla. También se aseguran de que evalúen pedirle a la Corte Suprema local una declaración sobre el proceso que fortalezca el argumento de imposibilidad material de avanzar con las disposiciones del Tribunal de Primera Instancia de los Estados Unidos.
El gobierno mantiene la posición de que la orden de Presska viola la ley de expropiación de YPF y establece que cualquier transferencia de la participación estatal requiere la aprobación del Congreso con una mayoría de dos tercios.









