Roal Zuzulich es sinónimo de cocinar con historia, con raíces, con identidad. En Buen CórdobaEl famoso chef habló sobre su carrera, su visión de la gastronomía y el enorme potencial que Córdoba tiene como tierra de sabores únicos.
Zuzulich nació en Alta Gracia, en una familia siempre vinculada a la cocina. Su infancia pasó entre huertos y las tareas diarias del hotel que sus padres dirigieron en las montañas. “Todos teníamos pequeñas tareas: Rallar pan, queso, hacer las milanosas. Nos unimos al mundo de la gastronomía sin darnos cuenta “, recuerda.
Desde el hogar a lo práctico: cómo cambió lo que comemos fuera de casa en Córdoba
Ese ambiente colaborativo y familiar fue, sin saberlo, Su gran escuela. Y aunque en sus comienzos nunca imaginó tener su propio restaurante, el destino lo llevó a construir un camino sólido y apasionado. El punto de partida fue el Restaurante de golf que otorga en Alta Gracia. “Comenzamos sin nada, solo queriendo. Comencé solo y el equipo se fue juntos”, dice. Hoy, ese lugar, junto con la herenciaEs un emblema gastronómico de la región.
Su propuesta tiene un sello transparente: encuentre el Identidad de la cocina de Córdoba. “Hay productos como Pine o Molles Hungi que no son lo suficientemente explotados. Tenemos frutas todo el año: manzanas, peras, membrillos, cítricos, presas, ciruelas. “

Zuzulich no cree en las recetas rígidas. Prefiere lo que él llama “El camino del sabor”. El que evoca el tuco de su madre o los aromas de la casa de su abuela. Para él, cocinar es un acto sensorial e íntimo, cargado de recuerdos y emociones. “Hoy hay mucho comida reconfortanteEsa comida que se consuela, lo que lo hace sentir bien. “El restaurante tiene que ser eso: una experiencia de disfrute.
Padre de la familia y apasionado por su oficio, ha sabido Extienda esa pasión a sus hijosque hoy lo acompaña en diferentes empresas como Terró Resto Bar. “No fue algo impuesto. Sucedió naturalmente. Pero este es un artículo exigente, que exige tiempo, trabajo los fines de semana y mucha dedicación”, admite.
https://www.youtube.com/watch?v=y3hihmcnsfo
“No hay competencia entre los chefs”
Zuzulich también es un defensor de trabajo en equipo y de una gastronomía sin egos. “No hay competencia entre los chefs. Cada uno hace su plato y nos ayudamos mutuamente. La cocina es colaborativa. “
‘Dimensiones principales’ inauguradas en el espacio artístico de la Fundación Osde
Córdoba, dice, vive una evolución notable. Cafeterias con pasteles laminados, vinos locales con presencia crecientePequeños proyectos que apostan por el producto. Pero también desafíos: la rotación del personal, la informalidad del comercio, la dificultad de mantener pequeñas estructuras.
Para Roal, la clave es abrir mundos, explorar, continuar aprendiendo: “El mundo de la cocina es tan amplio. Da a alguien que hace dulces, pan, muffins, etc. son todas las puertas que se abren y se descubren”.

Córdoba tiene mucho que mostrar en ese universo. Solo tienes que mirar con otros ojos, abrir el armario con ganas de experimentar y continuar, como él dice, el camino del sabor.
Y cuando se le preguntó sobre su ingrediente favorito, no duda: los hongos. “Siempre me gustó trabajar con hongos. Tuvimos la idea de ir y reunirlos en el campo. La experiencia luego cocinarlo hace algo totalmente diferente. “
En casa, su cocina es incluso más libre. Le gusta caminar un lunes, callar y preparar lo que sea. Tal vez espinacas, tal vez algo dulce. Sin presión, sin reloj.
Aunque el presente lo consolida, con proyectos sólidos y una propuesta reconocida, Roal no cierra la puerta a lo que viene. “No sé si habrá otro proyecto gastronómico, Pero estamos abiertos a todo“.









