La nueva agenda sindical genera incertidumbre sobre la logística turística y comercial en todo el país durante el descanso escolar.
Los técnicos de la Asociación y Empleados de Protección y Seguridad para Aeronaves (ATEPSA) confirmaron que las medidas de fuerza se mantienen después del fracaso de la reunión celebrada el martes 8 de julio en el Ministerio de Trabajo. Durante esa reunión, la Compañía de Navegación Aérea Argentina (EANA) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) no presentaron una propuesta que permitió desbloquear el salario y el conflicto operativo que no se ha resuelto durante más de diez meses.
A través de una declaración publicada en sus redes sociales, el Gremio anunció que ratifica el Plan de Acción de la Unión y publicó un nuevo horario actualizado con fechas y horarios precisos de afectación para el mes de julio. Las medidas se organizan en rayas de tiempo específicas y alternativas, con diferentes niveles de impacto en los vuelos nacionales, internacionales y generales. El sindicato de protesta apunta directamente a la operación de toma en todos los aeropuertos del país, coincidiendo con el período de vacaciones de invierno, cuando el tráfico aéreo se intensifica por el turismo interno y receptivo.
Paralelamente, entidades comerciales como la Cámara de Aerolíneas en Argentina (Jurca), la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y la Asociación de Transporte Aéreo de América Latina y Caribe (Alta) expresaron su preocupación por las consecuencias operativas, económicas y logísticas que podrían derivarse del plan de lucha de la Unión.
Reunión sin avances y un nuevo calendario de afectación
La última instancia de negociación ocurrió el martes 8 de julio, cuando los representantes de ATIPSA participaron en una audiencia con funcionarios de Eana y ANAC en el Ministerio de Trabajo. Como lo indicó el sindicato, la reunión terminó sin avances sustanciales porque las autoridades no presentaron “el programa demandado” para llegar a un entendimiento. En su publicación posterior, Atepsa dijo que “la falta de respuestas todavía está del lado de quienes bloquean una salida durante más de diez meses”.
Dado ese escenario, el gremio difundió un nuevo calendario de medidas de fuerza con cambios en comparación con la versión anunciada anteriormente. El ajuste incluyó la especificación de las secciones de programación segmentadas por el tipo de operación del aire (cabotaje, internacional, general y no regular), así como modificaciones en las fechas planificadas originalmente. El nuevo esquema agrupa las acciones por tipo de vuelo y se aplica a toda la red nacional del aeropuerto, en ciertas rayas donde no se autorizan las notas o los movimientos de seguimiento, ni los planes de vuelo se reciben ni transmiten.
Las medidas comenzarán el viernes 11 de julio y se realizarán hasta el miércoles 30 de julio, con una afectación directa de las altas fechas de demanda para la distribución escalonada de la ruptura escolar en las provincias.
Fechas y horarios confirmados según el nuevo horario
El detalle actualizado del plan diseminado de ATEPSA indica que las tomas afectadas serán los siguientes:
Viernes 11 de julio
Cabotaje: 14:00 a 16:00
Internacional: 18:00 a 20:00
Sábado 12 de julio
General y no regular: 15:00 a 17:00
Cabotaje: 21:00 a 23:00
Domingo 13 de julio
Internacional: 09:00 a 11:00
Cabotaje: 15:00 a 17:00
Martes 15 de julio
Internacional: 16:00 a 19:00
Cabotaje: 22:00 a 23:59
Viernes 18 de julio
Toda la aviación: 16:00 a 02:00 (sábado 19)
Domingo 20 de julio
Toda la aviación: 12:00 a 22:00
Jueves 24 de julio
Toda la aviación: 12:00 a 23:59
Viernes 25 de julio
Toda la aviación: 06:00 a 18:00
Domingo 27 de julio
Toda la aviación: 14:00 a 02:00 (lunes 28)
Miércoles 30 de julio
Toda la aviación: 12:00 a 23:59
Según el gremio, todas las operaciones de emergencia están exentas de restricciones, incluidos vuelos sanitarios, humanitarios, estatales y de búsqueda y rescate.
Impacto potencial en vuelos y turismo
El conflicto ocurre en el marco del receso de invierno que, según el calendario escolar, se desarrolla en diferentes secciones. Del 7 al 18 de julio tienen Vacations Chubut, Córdoba, Entre Ríos, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Río Negro, San Juan, San Luis, Santa Fe y Tucumán. Del 14 al 25 de julio, el receso se aplica en Catamarca, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Pampa, Misiones, Salta, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Finalmente, del 21 de julio al 1 de agosto, tienen vacaciones Buenos Aires, Caba, Chaco y Santiago del Estero.
La distribución escalonada del calendario educativo implica que, a lo largo del mes, habrá un flujo sostenido de pasajeros a los principales polos turísticos del país. En ese contexto, las entidades aerocomerciales indicaron que la medida de la Unión “inevitablemente implica la cancelación de vuelos con las consecuentes pérdidas para los pasajeros, los clientes de carga, las aerolíneas y otros actores en el sector turístico”.
La declaración conjunta de IATA, Jurca y Alta señaló que la reprogramación de los vuelos “es prácticamente imposible” debido a las limitaciones técnicas y operativas, y por el volumen habitual de operaciones durante el receso de invierno. También advirtieron que el desempleo afectará la “actividad económica nacional en su totalidad”, al impactar directamente la conectividad, el turismo, los eventos, el comercio y la logística.
Reacción del sector turístico
Las cámaras del hotel y el sector gastronómico también expresaron su preocupación. El AHRCC (Hotel, Restaurantes, Confitería y Coffees Association of the City of Buenos Aires) expresó su “profunda preocupación” ante el impacto potencial que las medidas podrían generar en la actividad turística, especialmente en el turismo receptivo. Afirmaron que el anuncio del desempleo ya ha causado reservas y un freno a las expectativas de la recuperación estacional del sector.
Según estas entidades, la ocupación del hotel había estado mostrando señales positivas para julio, después de varios meses de caída sostenida. Sin embargo, el conflicto de la Unión reinstaló un clima de incertidumbre que afecta tanto al consumo turístico como al funcionamiento normal de las actividades asociadas, como espectáculos, excursiones y gastronomía.
El AHRCC argumentó que la situación del sector es crítica y que, en muchos establecimientos, los niveles actuales de facturación son similares a los registrados en la fase más difícil de la pandemia. “El desempleo de los controladores pone la temporada en control y transforma el pronóstico de vacaciones en un escenario de preocupación absoluta”, dijeron en un comunicado oficial.
Reclamos del gremio y acusaciones cruzadas
ATIPSA justificó la continuidad de las medidas en la falta de avances salariales, sosteniendo que Eana ofreció un aumento del 0% y propuso cerrar la paridad 2024/25 sin actualizaciones, cuando los trabajadores han estado revisando más de ocho meses sin activos. El liderazgo sindical consideró esta propuesta como “inaceptable” y denunció que las autoridades “buscan deslegitimar el derecho constitucional a la huelga”.
Desde el entorno oficial, indicaron que Atepsa no representa a todo el personal, y señalaron que algunos empleados comenzaron a ignorar al gremio. También denunciaron un “uso político” de las medidas por parte del liderazgo, que vinculan con los sectores del kirchnerismo.
Además, informaron que el sindicato presentó una precaución judicial para evitar un régimen de servicios mínimo durante las medidas de fuerza. En las oficinas oficiales, enfatizaron que esta posición pone en riesgo la seguridad operativa, ya que ATEPSA se niega a garantizar el 45% de las tomas por hora, una cifra considerada mínima para evitar interrupciones críticas.









