Las nuevas medidas económicas anunciadas por el gobierno nacional, centrados en la eliminación de los regímenes de información fiscal y una mayor flexibilidad en el movimiento monetario, generaron diferentes reacciones en el sector financiero y empresarial. La periodista Eugenia Muzio, en diálogo con el Canal E, analizó el impacto de estas disposiciones, el apoyo de los bancos y las cámaras comerciales, y las múltiples dudas incluso sin compensación.
Apoyo de entidades financieras
Como explicó Muzio, “las entidades bancarias apoyaron estas medidas que, aunque tienen un propósito económico, están más orientados a los ajustes regulatorios que a la liberalización directa”. Entre los principales actores que salieron públicamente para apoyar la iniciativa se encuentra la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), que destacó la mejora en términos de integridad, desarrollo y eliminación de controles considerados innecesarios.
Uno de los puntos clave es la modificación en el uso de ROS (informe de operaciones sospechosas), que según el periodista “continuará existiendo, pero será canalizado por otras rutas de estado, que promete una mayor eficiencia y menos burocracia”.
Apoyo al comercio y la industria
Además del apoyo de los bancos, Muzio dijo que otros sectores económicos también reaccionaron positivamente. “La Cámara de Comercio Argentina salió del anuncio para expresar su apoyo, señalando que esto impulsaría el comercio y permitiría que los dólares inactivos comiencen a circular”, dijo. En la misma línea, los industriales consultados por el periodista acordaron que el capital móvil es clave para incentivar la productividad.
Puntos sobresalientes:
El monto informado a la AFIP será equivalente a 50 millones de pesos en moneda local. Todavía queda por definir la pequeña impresión del decreto, especialmente lo que está vinculado a cantidades e incentivos. Las dudas persisten sobre cómo se manejarán los fondos de origen dudoso.
Preocupaciones sobre el tipo de cambio y los incentivos reales
Uno de los aspectos más criticados es la falta de incentivos concretos para que los ciudadanos lleven sus dólares al sistema bancario. “No se ha explicado por qué alguien debería vender sus dólares al tipo de cambio oficial si puede hacerlo para el MEP o en el mercado informal a un valor mucho mayor”, dijo Muzio.
Además, el historial de confiscación de depósitos sigue siendo un obstáculo para la confianza. “En la memoria de muchos argentinos, el recuerdo de 2001 persiste, cuando sus dólares fueron incautados”, dijo.
Con respecto al pago en dólares, el periodista informó que el ministro Luis Caputo explicó que será la decisión de cada operación, con los registros como el primer artículo bajo evaluación. “Todavía no hay claridad sobre cómo funcionarán estos mecanismos de financiación”, dijo.









