El costo de vida en la gran resistencia y presidencia Roque Sáenz Peña golpeó duro en julio. Según la encuesta del Instituto de Ciudadanos de Investigación Social, Económica y Política (ISEPCI), una familia de cuatro miembros requirió $ 1,110,000 para cubrir el total de la canasta básica (TCC) y no ser considerado pobre.
El informe reflejó un aumento mensual de 0.82% y un aumento interanual de 48.28%, que es equivalente a más de $ 360,000 en comparación con julio de 2024. Con respecto a la canasta básica de alimentos (CBA), que mide el umbral de indigencia, el gasto mínimo ascendió a $ 486,844.
El artículo más batido: frutas y verduras
El sector Greengrocer registró los mayores aumentos, con un aumento del 13,48% en comparación con junio. El gasto mensual en esta área subió $ 89,571, casi $ 11,000 más que el mes anterior. Entre los productos con los aumentos más altos se destacaron:
Banana: +60%, pasó de $ 1,500 a $ 2,400 por kilo.
Pera: +57.8%, de $ 1,900 a $ 3,000.
Mandarina: +33%, de $ 1,500 a $ 2,000.
Yogurt firm: +29.1%, de $ 1,200 a $ 1,550.
Café (500 g): +28%, de $ 5,000 a $ 6,400.
En contraste, otros artículos tenían ligeras bajas: el almacén se retiraba 1.37% y la carnicería 1.95%.
Patricia Lezcano, directora de ISEPCI, advirtió que los aumentos sostenidos en los alimentos y las tarifas impactan por completo en los hogares: “Los ingresos no alcanzan para cubrir los conceptos básicos. Estamos hablando de casi cuatro salarios mínimos para no ser pobres, lo que hace que cada vez más familias tengan que reducir las comidas o préstamos para llegar a fin de mes”.
El estudio, realizado en tiendas de vecindarios en ambas ciudades, también evidenció un cambio en los hábitos de consumo: las familias dejaron de realizar grandes compras en los supermercados y eligieron adquirir productos de manera fraccional en las tiendas cerradas.