Con pancartas, sillas de ruedas, barbillas de tela y el eslogan, la discapacidad no encaja “, las familias, pacientes, profesionales y organizaciones se concentraron este jueves en el centro de la ciudad para hacer visible” el desmantelamiento de las políticas públicas para las personas con discapacidades “.
La movilización se organizó en respuesta a los recortes y al “caos administrativo” que cruza el sistema de pensiones no contributivos y el programa de salud incluido, paralizado en el chaco desde mediados de 2014.
Entre las afirmaciones se encuentran la falta de atención cara a cara, la ausencia total de representación local de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) y la imposición de procedimientos exclusivamente digitales, imposibles de cumplir para gran parte de los beneficiarios del interior.
Ariel Martínez, hermano de una persona con discapacidades intelectuales severas, resumió durante la marcha: “Le piden que recaude certificados médicos por correo, pero ni siquiera le dicen a dónde ir si no tiene una computadora. Y si no cumple, cortan su pensión”. Su testimonio refleja una realidad compartida por cientos de familias que no completan auditorías o actualizan la documentación de manera oportuna.
El nuevo régimen de control implementado por la administración de Diego Spagnuolo, director de Andis, endureció los criterios sin ofrecer alternativas de atención en provincias como Chaco. No hay oficinas, operadores ni ventanas físicas. Solo formas y respuestas automáticas.
A esto se agrega la parálisis del programa para incluir la salud, que dejó de autorizar beneficios y transferencias, tarifas congeladas y proveedores económicamente ahogados. Las clínicas, terapeutas, transportistas y compañeros ya no pueden apoyar sus servicios, y muchas terapias comenzaron a suspenderse debido a la falta de pago.
“No se puede continuar así. Están empujando a las personas con discapacidades y sus familias al abismo”, dijeron de una de las instituciones de atención interior provinciales, que advierte sobre posibles cierres si no hay una respuesta inmediata del gobierno nacional.
La movilización, que partió de la Plaza 25 de Mayo y recorrió varios puntos del microcentro, exigió una presencia territorial de los Andis, la reactivación urgente de los beneficios y la revisión del sistema de auditorías digitales, considerado inhumano y despersonalizado.
“Queremos que miren nuestra cara. Entienden que hay vidas en juego, no formas”, dijo una madre durante la marcha, con su hija en una silla de ruedas.









