En medio de un día marcado por el desempleo colectivo que afecta a millones de usuarios de transporte público, el director del grupo Dota, Marcelo Pasciuto, rompió el silencio y lanzó fuertes críticas dentro del gremio y la operación del sistema en su conjunto. “Hay disidentes con las medidas tomadas de la UTA”, dijo, sugiriendo un sindicato interno que profundice el conflicto.
Durante una entrevista de radio, Pasciuto dijo que en su compañía “hay libertad de trabajo” y cuestionó la conducción del gremio. “Hay un pasante de la Unión que nadie quiere reconocer. Mientras tanto, los pasajeros son rehenes”, disparó.
Pero las declaraciones no estaban allí. El empresario advirtió que “el sistema está colapsado” y que todos los actores son infelices: “Ni el usuario, el trabajador ni el empleador, ni el estado está satisfecho con la forma en que funciona el transporte hoy”.
Pasciuto también señaló el modelo de subsidios actual y propuso un cambio de enfoque: “El subsidio tiene que ir a aquellos que realmente lo necesitan, no a todos por igual. Hoy hay líneas que literalmente queman dinero en la calle sin razón”.
El diagnóstico fue crudo: “La reestructuración del sistema debe realizarse en función de la demanda real. No tiene sentido llenar las calles con horarios de baja circulación. Debe suscribirse para un servicio barato y eficiente”, dijo.
El director de DOTA también declaró que se necesita “un rediseño integral” que contemple las necesidades actuales de movilidad, nuevas tecnologías y una mejor gestión de recursos. “El sistema como es hoy no perdura”, concluyó.
Las declaraciones de Pasciuto reviven el debate sobre el futuro del transporte público en el AMBA y expusieron no solo las fallas estructurales del sistema, sino también una oferta de poder interno que podría aumentar aún más si no se logra una solución sustantiva.









