El presidente Javier Milei rompió el silencio después de la difusión de audios internos atribuidos al Secretario General de la Presidencia, Karina Milei, y señaló contra “un grupo de periodistas”.
Después del jefe de la Cámara de Diputados, Martín Menem, aclaró el contenido de un nuevo audio que lo involucraría, el presidente dijo: “En cada paso la red de espionaje ilegal sigue siendo claro sobre qué grupo de periodistas ha sido parte”.
“Estos espías que se disfrazan de sí mismos como ‘periodistas’ quieren desviar la atención del problema real. No están por encima de la ley. Creen que están impunes y no lo están. Fin”, dijo el libertario.
Estos no les gustan los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Es por eso que molesta a quienes creen que son los dueños de la verdad.
En un juego de palabras, el presidente Milei llamó a “espías disfrazados” a los periodistas que difundieron los audios. Y en una declaración imprudente que amenaza la libertad de expresión, que está principalmente consagrada en la constitución nacional argentina, en los artículos 14 y 32que garantiza el derecho de publicar previamente la censura previa, dijo que “no están por encima de la ley. Creen que están impunes y no lo están”. La pregunta es sí, con esta declaración, Milei no está violando la constitución nacional en la que juró cuándo fue elegido presidente de la nación
En su breve mensaje a través de su cuenta X, el presidente citó la descarga del vicepresidente de La Libertad Avanza, quien señaló contra la oposición por la aparición de un audio, y aseguró que la supuesta grabación “ilegal” y su difusión constituyen “un intento de desestabilizar dentro del marco de un proceso electoral”.
“En primer lugar, quiero aclarar que este audio, en el caso hipotético de que era real, parece haber sido registrado ilegalmente en la presidencia de la Cámara de Diputados”, dijo el legislador.
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También declaró que “la supuesta grabación ilegal y difusión de conversaciones privadas en el ejercicio de nuestra función pública es obviamente un intento deliberado de desestabilización en el marco del proceso electoral”.
Por su parte, Menem dijo que “el tren fantasma no respalda que un gobierno elegido por el mandato popular progresa contra sus privilegios, y es por eso que recurre a las operaciones ilegales de inteligencia y las campañas de difamación”.
Finalmente, aclaró que las reuniones con el funcionario ejecutivo se celebran periódicamente para “coordinar el trabajo parlamentario y consolidar el trabajo legislativo de los avances de La Libertad”.









