El pulso que mantiene el gobierno y los sindicatos que nuclean a los trabajadores del Hospital Garrahan promete continuar al menos una semana más: los gremios confirmaron una nueva medida de fuerza para el martes y miércoles. Una acción que no modificará el plan de decisión, que apunta al desgaste de las protestas.
En un diálogo con el perfil, un colaborador cercano del presidente atrajo similitudes con lo que sucedió con las marchas de la universidad en abril del año pasado y dijo que la posición de la administración de Javier Milei no se modificará. Es decir, no habrá concesiones a los reclamos salariales de los trabajadores permanentes y que a lo largo de las semanas, estiman que el problema perderá la agenda pública. Como sucedió con las llamadas de los maestros universitarios.
Además, la misma fuente mantuvo el acuerdo que presentó el discurso del hospital ante los residentes para desactivar la huelga que habían anunciado para esta semana. Específicamente, se estableció un aumento que aumenta los ingresos a $ 1,300,000, una cifra que puede alcanzar hasta $ 1,500,000 en casos de mayor antigüedad, es decir, para aquellos con más de seis años de entrenamiento. Pero del sector indicaron que había presiones de fuego para levantar las huelgas.
Estos no les gustan los autoritarios
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De todos modos, el partido gobernante piensa que los líderes sindicales que aún mantienen reclamos de ingresos “fueron expuestos”. “Se ofrecieron mejoras salariales y no las apoyaron, es simple”, resumen en Casa Rosada sobre la actitud de las uniones críticas, que vinculan “con el kirchnerismo” a pesar del hecho de que sus líderes son militantes políticos de los partidos de izquierda, como el Partido de los Trabajadores (PO) y el Movimiento Socialista de Trabajadores (MST). En la actualidad, los sindicatos que están en combate completo son dos. Por un lado, comió, con un tablero interno combativo dirigido por Alejandro Lipcovich. Y, por otro lado, la asociación de profesionales y técnicos, que conduce a Norma Lezana. Juntos esta semana promovieron una marcha a Plaza de Mayo, el jueves por la tarde.
No será el último: en la última asamblea, celebrada el jueves, decidieron enfrentar una nueva acción de protesta para el próximo martes y miércoles, 48 horas. Solicitarán un aumento en los salarios, aunque también aprovecharán la oportunidad para reiterar que la junta directiva dirigida por la entidad pediátrica debe dar un paso a un lado. Específicamente, los sindicatos buscan la renuncia de Soraya El Kik, Jorge Menehem, Roberto Dalmasso y Óscar Pérez.
Según el Gremio de Lezana, el gobierno nacional no ofreció mejoras salariales por una razón: “No reconoce el conflicto que es latente y finge que todo se normaliza sin hacer nada. Eso no sucederá, la garra no puede vaciarse en silencio”, advirtieron.
El líder sindical Lezana dijo que el hospital simboliza “el compromiso histórico de Argentina con la salud infantil y la salud pública. Lo defenderemos fuertemente de un equipo de salud unido y con el apoyo de la sociedad”. “También exigimos que el Congreso progrese con urgencia con una ley de financiamiento que garantice condiciones de trabajo justas y un hospital al servicio de quienes más lo necesitan. Estamos en pie”, dijo el referente en declaraciones públicas.









