El gobierno boliviano denunció que Evo Morales está rodeado por un sistema de protección compuesto por civiles armados y personas extranjeras en Lauca ñ, su bastión político en los trópicos de Cochabamba. Según el Ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, el ex presidente está protegido por tres anillos de seguridad. En el primero, dijo, hay extranjeros armados cuya nacionalidad no fue revelada.
El segundo círculo está compuesto por líderes radicales del movimiento de socialismo (MAS), mientras que el tercero está formado por militantes con escudos y lanzas artesanales. “Es información que los trópicos han compartido”, dijo Del Castillo. El área se convirtió en un enclave simbólico donde Morales permanece desde que se emitió una orden de arresto contra él.
? | Ahora: “Querían pelota, tendrán una pelota”: se advirtió a un militante de Evista en un video transmitido por el Trópico de Cochabamba, acompañado de imágenes de personas armadas y tomas de fondo.
La amenaza directa ocurre en medio de los enfrentamientos en Llallagua y otros … pic.twitter.com/iknjb4izpf
– Radar Austral (@radaraustral_) 12 de junio de 2025
Un refugio con vigilancia y estructuras defensivas
Lauca ñ es el corazón de la Federación de Cocalera que Morales lideró durante décadas. La región, difícil de acceder para el estado, se monitorea con torres de control, carreteras bloqueadas y estacas como defensa. Allí, Morales se resiste desde que la justicia lo investiga por el tráfico agravado de las personas. Se le acusa de haber mantenido una relación con un menor y ser el padre de una hija nacida de ese vínculo.
La causa, iniciada en 2020, recuperó el impulso a fines de 2024, cuando la oficina del fiscal emitió una nueva orden de arresto. A pesar de eso, ninguna operación logró ingresar a los trópicos. En junio, después de las protestas convocadas por sus seguidores, la policía se retiró del territorio, dejando a seis muertos.
Desde entonces, el estado perdió el control total del área. Solo una base de la fuerza especial para combatir el narcotráfico permanece allí, que funciona de forma aislada. El gobierno trató de avanzar en un acuerdo para volver a entrar con la Policía Nacional y asegurarse de que ahora haya presión de los vecinos cansados de participar en vigilias forzadas.
Evo Morales, arraigado en los trópicos de #COCHABAMBAGuardado por 2.000 seguidores armados. Busca evadir la captura para el tráfico agravado y persiste en su candidatura, a pesar de la descalificación.
Crédito: Efe. #Bolivia pic.twitter.com/dvw5qmrhze
– Central Matters (@Asuntocentral) 12 de julio de 2025
Ruptura en el mas y conflicto sobre el control político
La fractura entre Morales y el presidente Luis Arce marcó el interno. Morales acusa a su sucesor de traicionar el proyecto político compartido, mientras que Arce intenta quitarle su figura. El Tribunal Electoral confirmó que Morales puede no ser un candidato, habiendo gobernado tres períodos consecutivos.
Aun así, Morales insiste en competir y buscar otras formas de aplicar. Su estrategia se centra en resistirse a su bastión y mantener viva la presión callejera. En este contexto, la queja sobre civiles armados y extranjeros refuerza la narrativa de que Morales opera fuera del control institucional.
Aunque el ejecutivo no mostró evidencia de la presencia de extranjeros, la geografía y la historia del Trópico de Cochabamba alimentan las sospechas. La región ha sido indicada por su vínculo con el cultivo de coca y por tener controles territoriales paralelos.
Con las elecciones durante un mes, el conflicto se vuelve más tenso. Bolivia enfrenta una situación sin precedentes: un ex presidente sin candidatura, bajo investigación judicial, arraigada y, según el gobierno, protegida por fuerzas externas. La figura de Evo Morales, lejos de desaparecer, continúa alterando la frágil estabilidad del país.









