El domingo pasado, Pablo Varela publicó un artículo sobre presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) que incluye un conjunto de errores, omisiones e inexactitudes con respecto a un proyecto de consultoría realizado por BE4 Advisors, una compañía de la cual soy el principal accionista.
En primer lugar, vale la pena aprovechar la visibilidad de que este escándalo está adquiriendo en torno a Andis para enfatizar que el problema de la accesibilidad es de creciente importancia en las sociedades contemporáneas, especialmente debido al envejecimiento de la población: aumentando el aumento de los adultos mayores en toda la población, gracias a los avances en la medicina y la conciencia sobre los alimentos y las actividades físicas, las demandas de los bienes públicos se multiplican exponentemente.
Además, gracias a las nuevas experiencias de investigación e integración en las instituciones educativas y el mercado laboral, la comprensión de los problemas de salud mental ha mejorado significativamente, especialmente relacionado con la neurodiversidad. Esto plantea nuevos desafíos para el sector público y privado.
Estos no les gustan los autoritarios
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Del mismo modo, los problemas de accesibilidad también aumentan en las sociedades que pasan por situaciones extremas de violencia, ya sea debido a conflictos internos (de naturaleza étnica, religiosa o política), externas (guerras convencionales o híbridas), así como vinculadas a redes globales o regionales de crimen organizado. En consecuencia, la accesibilidad se ha convertido en una cuestión de creciente relevancia, sin hasta ahora respuestas proporcionalmente adecuadas.
De los asesores de BE4 aspiramos a contribuir no solo al debate sobre estos temas, sino sobre todo al diseño e implementación de soluciones prácticas y probadas para responder a la creciente demanda de accesibilidad. Este también es un problema que debe abordarse con una perspectiva interdisciplinaria, ya que afecta todos los aspectos de la vida humana.
El comienzo de un fin
Esto se puede resumir en tres grandes dimensiones de accesibilidad:
Accesibilidad a Edilicia: que el entorno construido y no construido (calles, aceras, edificios, transporte, espacios públicos) está preparado para todas las personas y todo tipo de discapacidad (adultos visuales, auditivos, cognitivos, motorizados, emocionales y mayores). Accesibilidad en los servicios: la “rampa humana” que proporciona a aquellos que interactúan con las personas con discapacidades el conocimiento, la técnica y la capacidad de generar atención inclusiva, respetuosa y efectiva. Accesibilidad digital y web: asegúrese de que haya páginas web accesibles, que permitan a todas las personas usar información y servicios en línea en igualdad de condiciones.
A esto debe agregarse un principio fundamental: cuando hablamos de accesibilidad universal, no hablamos solo de personas con discapacidades. En el futuro, toda la población general necesitará entornos accesibles, ya sea por edad, lesiones temporales o situaciones de la vida cotidiana.
En este contexto, el proyecto que hemos estado realizando para Andis contempla varios objetivos. Por un lado, los programas de “capacitación para entrenadores” en accesibilidad, para capacitar a aquellos que tendrán la responsabilidad de difundir el contenido curricular diseñado junto al BID (que financia esta iniciativa) y con entidades nacionales y provinciales.
El proyecto también incluye el desarrollo de herramientas tecnológicas para administrar y controlar estos programas, con sistemas de monitoreo, evaluación y certificación de participantes. Además, se creó un sistema tecnológico de informe urbano para resolver problemas de construcción, como rampas dañadas. Finalmente, se desarrollaron protocolos específicos (por ejemplo, para espectáculos masivos o para fuerzas de seguridad) y programas de capacitación complementarios.
La factura publicada por el perfil hasta ahora no se pagó
Desafortunadamente, el artículo de referencia solo menciona los cursos desarrollados. Peor aún, ignore su alcance, impacto e importancia. Los programas se basaron en un desarrollo curricular actualizado y riguroso, en línea con los estándares internacionales, y de ninguna manera se redujeron a experiencias personales de entrenadores.
En total, se mantuvieron más de 15 días de cara a cara, organizados en módulos teóricos y talleres experimentales. La introducción a la accesibilidad universal se abordó utilizando el modelo de “rampa humana”, reconocido como un caso de estudio internacional, y se exploró todos los tipos de discapacidad: adultos auditivos, visuales, motorizados, cognitivos, emocionales y mayores.
Tanto en Tucumán como en San Luis, los equipos locales entrenaron valoraron lo que aprendieron y lo aplican en nuevos esfuerzos a nivel local.
Manos en el fuego de Coima
También se debe aclarar que la factura mencionada en el artículo hasta ahora no se pagó. Nos ocupamos de todos los gastos administrativos y logísticos, incluida la retención fiscal y el IVA.
Quiero agradecer el espacio y la oportunidad que me da perfil para hacer estas correcciones y aclaraciones. Soy un lector y fui columnista de este medio, lo que respeto y valoro mucho.
Además, ofrezco gratis un curso inicial de accesibilidad para los miembros del perfil editorial. Espero que Pablo Varela sea uno de ellos y, por lo tanto, finalmente pueda obtener una visión mucho más completa y precisa de las actividades que hacemos.