Lower, quien desde el primer minuto sufrió la marca casi agresiva de Xeneize, marcó el descuento para los Eagles y lo celebró de una manera particular. En un partido cargado de tensión, Ángel di María fue un protagonista absoluto en el empate 2-2 entre Benfica y Boca Juniors, correspondiente a la primera fecha del Grupo C de la Copa Mundial de Clubes, que se tocó en el Hard Rock Stadium en Miami. El Rosario recibió marcas duras, golpes y silbatos, pero también contribuyó con calidad y jerarquía para comenzar las águilas. 44 de la primera mitad cuando, después de una esquina ejecutada por el propio Di María, Nicolás Otamendi cayó en el área para una rodilla de Carlos Palacios. El árbitro César Ramos, con asistencia var, criminal sancionado sin dudarlo. Con su frialdad habitual, el campeón mundial se hizo cargo de la ejecución y definió sutilmente el puesto correcto de Agustín Marchesín, que voló al lado opuesto. Fue el 2-1 parcial para el Benfica. Di María no celebró con Euforia, sino que levantó la mano e hizo su gesto clásico. Luis Advíncula y Lautaro Blanco lo siguieron de cerca, aunque los peores enfrentamientos ocurrieron con Miguel Merentiel y Ayrton Costa. El delantero lo empujó y el defensor lo golpeó en el cuello a los 10 minutos, dejándolo en el piso durante varios segundos. Recomendamos: tarde para el olvido de Ander Herrera: fue herido nuevamente en la boca y fue expulsado contra el Benfica a pesar de algunos silbatos iniciales, el público también reconoció su jerarquía, aplaudiéndolo en cada tiro de esquina. Antes del comienzo de la reunión, Di María afectó a Miguel Ángel Russo, su ex entrenador en Rosario Central. Una anticipación de lo que viene en Rosarioan su regreso a Rosario Central, pero no se materializó, Di María ya ha experimentado el rigor de jugar nuevamente frente a un equipo argentino. Había una fuerte pierna, fricción, reclamos y emociones, en un partido que tenía todos los condimentos típicos del fútbol local. Recomendamos: Boca no pudo sostenerlo y el Benfica lo empató con goles de Di María y Otamendi, el Rosario fue uno de los puntos más importantes del equipo portugués y su nivel dejó en claro que todavía tiene mucho que dar, tanto en Benfica como en su futura etapa con el césped de Canalla T.









