El gobierno argentino expresó su enérgico repudio el domingo antes del nombramiento de Ahmad Vahidi como el nuevo comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Vahidi es uno de los principales acusados del ataque terrorista contra la sede de AMIA, que ocurrió el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires, que dejó 85 muertos y más de 300 heridos.
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A través de una declaración publicada en sus redes sociales, la oficina del presidente no solo criticó el nombramiento de Vahidi, sino que también condenó los recientes ataques lanzados por Irán contra el territorio israelí. “La oficina del presidente condena el vil ataque perpetrado por la República Islámica de Irán contra el Estado de Israel, a través del lanzamiento masivo de misiles y drones dirigidos contra la población civil”, dice el texto oficial.
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El nombramiento de Vahidi, quien asumió provisionalmente el liderazgo de una de las principales fuerzas armadas del régimen teocrático después de la muerte de su predecesor, Esmail Ghaani, fue considerado por el ejecutivo como una “provocación inaceptable”. Como se informó, Ghaani fue asesinado en una operación israelí en el marco del creciente conflicto en el Medio Oriente.
En la declaración, el gobierno argentino recordó que Vahidi tiene una alerta roja de Interpol desde 2007 y tiene una solicitud de captura internacional por su presunta responsabilidad como autor intelectual del ataque AMIA. “Vahidi, una persona militar con una trayectoria vinculada a las operaciones terroristas, encabezó la tabla de decisiones que evaluó y aprobó la propuesta de atacar en el suelo argentino en 1994”, se indicó, en base a la investigación del fiscal tardío Alberto Nisman.
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También enfatizó que la Unidad Fiscal AMIA recientemente ha solicitado la posibilidad de juzgar a Vahidi en ausencia, para evitar que la impunidad internacional ralentice el progreso del proceso judicial. “El recuerdo de nuestros 85 asesinados requiere que esas cuentas de pago responsables, sin privilegios internacionales o amparos”, dijo la Casa Rosada.
La designación de Vahidi ocurre en un contexto de fuerte tensión entre Irán e Israel. En los últimos días, la Fuerza Aérea Israelí ejecutó una serie de bombardeos dirigidos a misiles balísticos militares e iraníes, lo que resultó en la destrucción de depósitos, lanzadores y centros de comando. Gran parte de la cúpula militar iraní se retrasó, incluidas figuras clave como Ghaani y Mohammad Bagheri, jefe del personal general de las Fuerzas Armadas.
Ni estallar ni épica: solo una caída sin una red
Como parte de la reestructuración del aparato militar iraní, el líder supremo Ali Khamenei nombró a Abdulrahim Mousavi como el nuevo jefe del Estado Mayor General, y el general Mohammad Pakpour como el nuevo comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.









