El gobierno realizó la primera licitación para el mes de julio y enfrentó vencimientos de la deuda en pesos por $ 2.9 mil millones. La operación incluyó una canasta diversa de instrumentos, incluidos bonos vinculados en dólares, vinculados al precio oficial del dólar, así como las opciones de tarifas fijas y los bonos ajustados por la inflación. La decisión se tomó en medio de una presión creciente en el mercado de intercambio.
Después de una licitación final con un bajo nivel de adhesión, donde solo el 58.8% de la cantidad ofrecida, se capturó el Ministerio de Finanzas, a cargo de Pablo Quirno, decidió dejar de lado 2030 y volver a bet en los instrumentos vinculados al dólar oficial. El mercado espera ver cómo reaccionan los inversores, después de una semana marcado por la incertidumbre.
El final del Lefis agrega presión al sistema financiero
Uno de los elementos que llamó la atención es que la oferta de la deuda en pesos se resolverá el 10 de julio, el mismo día que termina el Lefis, los instrumentos que habían reemplazado los pasivos pagados del banco central. Se estima que los bancos públicos y privados aún mantienen alrededor de $ 14 mil millones estacionados en esos activos. Lo desconocido es si esa masa de liquidez se canalizará hacia los nuevos títulos o buscará alternativas en el mercado secundario.
Dentro del menú, el instrumento más relevante fue el Lecap S10L5, donde la mayoría de los vencimientos se concentran. También se mantuvieron las cartas capitalizables a corto plazo, que son preferidas por los fondos de inversión comunes, junto con nuevas opciones de más plazo. El gobierno busca generar atractivo con una mayor variedad.
El Ministerio de Finanzas anuncia una licitación para esta el próximo lunes 7 de julio.
? Lecap a:
15/08/25 (S15G5)
12/09/25 (S12S5)
17/10/25 (S17O5)
28/11/25 (S28N5)
? Boncap A:
30/01/26 (T30E6)
30/06/26 (T30J6)
15/01/27 (T15E7)
? BONCER A:
31/03/26 (TZXM6)
? Dólar…
– Pablo Quirno (@Pabloquirno) 3 de julio de 2025
Bonos vinculados y cerales: cobertura antes de la devaluación
La oferta oficial también incluía bonos CER, diseñados para inversores que buscan protegerse a un posible salto inflacionario. “La señal que envían es clara: necesitan retener los pesos dentro del sistema financiero”, dijo un operador de mercado.
Paralelamente, los bonos de dólar vinculados ganan prominencia como una herramienta para cubrirse a una eventual devaluación. Si bien no ofrecen un rendimiento real, son atractivos para su cobertura de intercambio. La expectativa se establecerá en las tasas de interés que el tesoro termina validando, después de que la licitación anterior acepta mayores rendimientos que los del mercado secundario.
Con esta estrategia, el gobierno de Javier Milei Trate de garantizar el financiamiento en pesos y la incertidumbre de intercambio de calma. El nivel de adhesión marcará el tono de las próximas semanas en la deuda local.