El surgimiento de la inteligencia artificial genera una transformación sin precedentes en el lugar de trabajo y pone los recursos humanos como el actor central del cambio.
Para hablar sobre este tema, Channel E se comunicó con el CEO de Open Knowledge Foundation, Yas García, quien comentó que “nos enfrentamos a un cambio de paradigma que une al humano con lo tecnológico”. Para el especialista, los recursos humanos deben liderar este proceso: “El cambio también es humano, por lo que es crucial que el área de talento acompaña a la transformación digital”.
García argumenta que las empresas están en plena etapa de “encuesta y exploración” para comprender dónde evolucionar. En ese proceso, las habilidades clave son tres: ambición, adaptación y capacidad de aprendizaje continuo.
Aprenda a usar AI: una ventaja profesional decisiva
Con el surgimiento de la inteligencia artificial generativa, como ChatGPT, la incertidumbre crece entre los trabajadores. “Hoy todos nos preguntamos si nuestro trabajo continuará existiendo”, reflexionó García, quien enfatiza la necesidad de capacitación.
Un estudio reciente de Microsoft y LinkedIn reveló un hecho preocupante: “El 66% de los gerentes no contratarían a alguien que no sabe cómo usar inteligencia artificial” y “71% priorizaron las habilidades en IA sobre la experiencia”.
“¿Qué es saber la inteligencia artificial? No es solo usar un chat, es comprender cómo relacionarse con la tecnología”, explicó. Y recomendó: “Aprender cinco herramientas en 30 días puede darle una ventaja en cualquier entrevista de trabajo”.
Lo que no puede reemplazar la inteligencia artificial
Ante el avance tecnológico, surgen dudas sobre qué tareas aún son humanas. “La IA es una herramienta productiva, no un sustituto total del ser humano”, dijo García.
Si bien las tareas “sistemáticas y digitales” están más afectadas, el valor de los humanos permanece. “El periodismo, por ejemplo, continúa requiriendo intuición, contacto con fuentes y razonamiento contextual. Eso todavía no tiene IA”, dijo.
Emocional y los riesgos del uso irresponsable
Cuando se le preguntó por el impacto emocional de la inteligencia artificial, García fue claro: “Hay aplicaciones que funcionan con emociones, pero no reemplazan a un profesional”.
Advirtió sobre el riesgo de entregar “nuestra intimidad a una IA que aprende de nuestras emociones”. Y enfatizó: “Esto puede volverse peligroso, especialmente si alguien en crisis confunde una herramienta con un agente de contención real”.
Además, señaló desafíos éticos: “Tienes que hablar sobre prejuicios, manipulación y privacidad. Hay servidores que saben más sobre nosotros que nuestros propios amigos”.
Educación humana, educación y control
El CEO de Open Knowledge Foundation instó a mantener una actitud crítica y activa: “No se trata de rechazar la tecnología, sino de integrarla con la responsabilidad”.
“Estamos en un momento de experimentación colectiva”, concluyó. Por lo tanto, recomienda capacitar, probar herramientas y comprender su funcionamiento, sin perder de vista el hecho de que la decisión final permanece en manos humanas.









