Home Noticias Locales El crepúsculo de la esperanza

El crepúsculo de la esperanza

42
0

En los últimos siete de septiembre, hubo un hecho que constituía una sorpresa desagradable para la caminata política arrogante y altiva del gobierno, frente a su posible creencia de que podría ir por todo, a expensas de las alianzas y acuerdos en desacuerdo y despreciantes, descartando los diálogos esenciales.

Ese hecho se convirtió en una tragedia casi: una derrota electoral de magnitud.

Usó contra otros e incluso a sus propios aliados omnipotencia, humillación e insulto.

Estos no les gustan los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Es por eso que molesta a quienes creen que son los dueños de la verdad.

Todo esto, respaldado por logros macroeconómicos que eran indiscutibles reduciendo la inflación y la estabilidad que devuelve a las cuentas públicas, a expensas de reducir fuertemente al estado, posponiendo deudas, suspendiendo las obras públicas, así como la prohibición, la bienvenida, la intermediación de la asistencia social.

Quizás, con la posible convicción de que este proceso que merece la ponderación dentro y fuera del país fue suficiente para conjurar cualquier revés.

Sin embargo, a este lado económico le faltaba el ingrediente político esencial.

La búsqueda del equilibrio fiscal y la disminución de la inflación constituyen, se observa, necesaria pero no suficiente condición, lo que requiere su implementación la complementariedad de las transformaciones en la estructura económica (las bases de la ley reducidas por la oposición populista, por ejemplo, y/o, por otro lado, la atención de los reclamos de los sectores sensibles en la sociedad, como los discapacitados, los médicos de los médicos del Hospital Garra y la atención de la atención y el Hospital de Garra y el Hospital de Garra y el Hospital de Garra y la Atención, habrían sido la atención. menor incidencia en el enorme gasto público consolidado. Quizás asistir a estas afirmaciones habría evitado conflictos innecesarios y pavimentado el camino hacia la comprensión de la perentor esencial de la reforma del sistema de pensiones roto.

Menos de dos años después de asumir, el gobierno sufrió su primera gran derrota. Las acciones y los bonos argentinos se derrumbaron y tanto el riesgo de dólar como el país realizan el riesgo realizado. La autoimagen del mejor gobierno de la historia desapareció, enfrentando un escenario de pronóstico muy difícil.

Mientras tanto, la población que no es de Embanderada, pero en su deseo de vivir en una argentina digna de ser vivida, lejos de la pesadilla populista que afligió al país con algunas breves intermensiones en los últimos ochenta, cincuenta, veinte años, cruza, así como el resto de los argentinos, en la mano deliciosa de la deliciosa realidad, la realidad económica del país, pero por encima de la posibilidad de la posibilidad de la posibilidad de la posibilidad. Sin embargo, la realidad se ve diferente.

En octubre, acecha, de no corregir errores, el síndrome “Pato Rengo”, que determinaría en el siguiente bienio una marcha de tortura de gobierno sin poder.

Para alimentar la ilusión, primero debe terminar con la lucha del intestino. La gestión inmediata inmediata, además de la idoneidad, la empatía y la humildad esenciales.

Por su parte, quien es el impulsor visible de la gran victoria indudable y el posible candidato presidencial del populismo en 2027, el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, fue el ministro de economía más intransigente del ciclo K, cuya administración en las estatizaciones de empresas privatizadas podría costar al país mil millones de dólares.

En este contexto, el populismo triunfante en las últimas elecciones no está exento de incurrir en errores, entre otros, de orgullo. En este caso, tal vez debería evocar la respuesta de su líder eterno, quien, cuando se consultó en su exilio de Madrid sobre lo que haría para regresar al gobierno, respondió: “No haré nada. Mis enemigos harán todo” (Clarín 9-9-25). Como ha sucedido en estos tiempos.

Desafortunadamente.

*Economista. Presidente honorario de la Fundación Grameen Argentina.

Fuente de noticias