Durante un acto oficial en la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dijo que los carteles en México ejercen un “control tremendo” en funcionarios, políticos y personas electos. Al firmar una nueva ley contra el tráfico de fentanilo, el presidente dijo que las organizaciones penales generan temor y condicionan el trabajo diario de las autoridades mexicanas.
“Las autoridades están aterrorizadas de ir a trabajar”, dijo Trump. “Los carteles tienen mucho que decir sobre lo que sucede en México. No podemos permitir que eso suceda”, advirtió. Según el presidente, la interferencia del crimen organizado ha alcanzado niveles que afectan directamente el funcionamiento del estado.
#Momento | Trump acusa a los carteles mexicanos de tener un “control tremendo” en México.
El presidente de los Estados Unidos dijo que los carteles tienen influencia “en políticos y personas elegidas” en el país? pic.twitter.com/quzy2aets5
– Azucena Uresti (@Azucenau) 16 de julio de 2025
Preocupación en los Estados Unidos por el progreso del crimen organizado
Trump también reveló que los carteles mexicanos han comenzado a usar submarinos para ingresar a las drogas a los Estados Unidos, lo que llevó a fortalecer la vigilancia en las zonas marítimas. Además, anunció que le pidió al Departamento de Justicia que aplique las máximas sanciones para los traficantes de fentanilo, una sustancia responsable de miles de muertes en su país.
No es la primera vez que Trump acusa a México de tener vínculos con el tráfico de drogas. En febrero, su gobierno nombró seis carteles como organizaciones terroristas extranjeras (OFT), incluido el Cartel Sinaloa y el Cartel de la Generación Jalisco Nueva. Esta medida permite sanciones más severas y presiona a las autoridades mexicanas a actuar de manera más firme.
Signos de tensión y cooperación diplomática
Las acusaciones de Trump se unen a una etapa ya tensa con México. La administración estadounidense ha utilizado medidas arancelas para forzar acciones concretas en la lucha contra el tráfico de drogas. En respuesta, el presidente Claudia Sheinbaum Y su equipo ha tratado de mantener el diálogo con Washington para evitar impactos negativos en la economía.
Un punto clave en este conflicto fue Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, con la justicia. Guzmán acordó colaborar como testigo protegido a cambio de una reducción en su sentencia. Esta decisión podría revelar información confidencial sobre el marco político y comercial que mantuvo el Cartel Sinaloa.
Según el exagente de la DEA, Mike Vigil, Ovid, identificará a los políticos que protegieron la organización, los empresarios que lavaron dinero y compañías chinas que proporcionan precursores químicos para la elaboración del fentanilo y la metanfetamina.
Paralelamente, las declaraciones del ex líder Ismael “El Mayo” Zambada, quien mencionó su intención de reunirse con el gobernador de Sinaloa antes de su detención, refuerza la hipótesis de los vínculos directos entre el crimen organizado y los sectores de poder político. Donald Trump reiteró que su gobierno continuará tomando medidas para detener el progreso de los carteles en México, con el objetivo de proteger la seguridad y la salud pública en los Estados Unidos. La presión, como avanzó, no disminuirá.









