En un diálogo con el Canal E, Eduardo Sartelli, un médico de la historia, ofreció un filósofo sobre noticias políticas argentinas, advirtiendo que el triunfo de Milei es apoyado por un sistema político vacío y un electorado cada vez más ausente.
Un triunfo que no representa una mayoría
“Milei Won y el profesional, Macri Lost y La Libertad progresa”, dijo Eduardo Sartelli al comienzo de su análisis de las últimas elecciones en la ciudad de Buenos Aires. El historiador explicó que la fuerza de Milei se consolidó en los sectores electorado que tradicionalmente respondían al profesional, mientras que perdía apoyo en áreas populares.
Según Sartelli, ese giro “quita su distintiva ventaja: el voto popular, el que le permitió disputar el liderazgo de la derecha”.
A pesar del triunfo, advirtió que “la participación fue muy, y Milei ganó con solo el 15% del registro”, lo que muestra una desconexión alarmante entre la política y la ciudadanía.
Estructuras de voto popular y crisis en ausencia
Para Sartelli, el problema central es que “el sistema político se vacía, sin estructuras o movilización popular”. Señaló que el radicalismo y el profesional están en el proceso de disolución, mientras que la libertad progresa “permanece con la antigua casta de mano derecha y pierde los sectores populares que no votaron”.
“El escenario se vacía: vaciado de personas y vaciado de estructuras políticas. Conclusión: Milei es el rey del desierto”, dijo.
Alianzas que no convencen
Cuando se le preguntó sobre una posible alianza con el profesional en la provincia de Buenos Aires, Sartelli fue contundente: “No creo que Milei quiera hacer alianza, no creo. No lo haría, si ya gané”. Para el historiador, el objetivo del líder libertario es polarizar con el kirchnerismo y evitar intermediarios que diluyen su centralidad: “Lo que Milei quiere es que solo él y Cristina.
El plan platics y la muñeca Mattro
Con respecto a las medidas económicas del gobierno, Sartelli los describió como confusos y electorales: “El gobierno está tratando de armar un plan de planificación”, aunque consideró que el ancla real es el dólar planchado que funciona como un freno a la inflación. Sin embargo, advirtió que este tipo de estrategias “serán muy caras”.
En la reciente propuesta oficial de blanquear dólares fuera del sistema, Sartelli era escéptico: “La gente no los va a gastar, a menos que se vea forzada porque no llega a fin de mes”, dijo, señalando que el refugio de divisas es un comportamiento profundamente arraigado.
Inversión extranjera: ni siquiera el Ferrari comienza
Para cerrar, Sartelli se refirió a la falta de inversión como un problema estructural: “Ni los inversores extranjeros ni los locales traen plata”, y criticó el régimen de incentivos a grandes inversiones (RIGI): “Es como un Ferrari, sino sin gasolina”.
El problema, según el entrevistado, es que “Argentina es costosa, sin infraestructura y con políticas que desalientan la inversión”, que genera un círculo vicioso de estancamiento y desconfianza que afecta tanto grandes capitales como pequeños ahorradores.









