Abril marcó el mejor mes desde 2018 en número de hechos en CABA, con más de 5.400 operaciones y un crecimiento del año del 50%. Lo más significativo: aproximadamente 1.200 de estas operaciones se realizaron con crédito hipotecario. Es decir, el financiamiento regresa, el interés genuino en el propio retorno de la casa y el movimiento encadenado regresa: el que compra, vende; Y el que vende de nuevo.
Santiago Bulat analizó el dólar, las bandas de intercambio y su impacto en la inflación
Paralelamente, áreas como Núñez, Recoleta o el corredor liberador viven una ocupación casi total en las oficinas de AAA. El segmento corporativo dejó detrás de la pausa posterior a la pandemia y se encontró en la cara híbrida (70/30 o incluso 100%) un nuevo saldo.
Estos no les gustan los autoritarios
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La vacante cayó dramáticamente y los valores de alquiler alcanzaron cifras cercanas a la prepandandemia.
¿Puede el lavado de dinero mejorar este contexto?
La respuesta es sí, si ocurren las condiciones. Las medidas recientes que simplifican el uso del sistema bancario en dólares (por ejemplo, la posibilidad de transferencias sin costos adicionales) son un paso en la dirección correcta.
Si el circuito formal permite que los dólares también se vayan sin castigos, muchas operaciones hoy “en pausa” podrían reactivarse rápidamente.
Desde nuestro lugar, creemos que una medida concreta y de alto impacto sería permitir que las reservas de propiedades se canalen directamente a través de transferencias bancarias a bienes raíces, sin retenciones ni percepciones.
Esto no solo formalizaría las operaciones, sino que recuperaría el capital al sistema financiero, mejorando el crédito y la inversión.
Armando Pepe: “La mayoría de las operaciones son para la primera vivienda”
También sería deseable que parte del lavado de dinero pueda acudir a desarrollos bien, nuevas viviendas o remodelaciones, generando empleo directo y dinamismo en toda la cadena de valor de construcción y los servicios asociados.
El desafío es generar confianza, previsibilidad y trazabilidad. Hoy, muchos actores del mercado, desde desarrolladores hasta compradores finales, son expectantes. Si las reglas son claras, el segundo semestre puede ser el trampolín que el sector necesita para consolidar su recuperación.
Porque en Argentina, Brick siempre fue más que una inversión: era una forma de vivir el futuro. Y si hacemos que ese futuro también sea más transparente y accesible, habremos dado un paso fundamental.
* Cofundador De Miranda Bosch Real Estate & Art









