Con la escasez de pesos y una economía que busca estabilizarse en el enfoque de la agenda económica, el periodista especializado en economía, Damián di Pace, en comunicación con el Canal E, analizó el fenómeno de la expansión de crédito, la política monetaria del banco central y el gobierno intentos de hacer la palmilización de los dólares que están “bajo la matanza”.
“El crédito, en lo que va del año, en comparación con una variación en los precios de la economía que estaría cerca del 14%, el crédito creció un 36%”, dijo Damián Di Pace. Sin embargo, advirtió que “los depósitos están aumentando al 8%” y eso genera un problema: “Existe una cuenta descalza entre la demanda de crédito, la necesidad de que los bancos ofrezcan ese crédito al mercado y la cantidad de depósitos”.
Las implicaciones del banco central en la falta de pesos
Luego, dijo que la raíz del conflicto está en la política monetaria. “El Banco Central de la República Argentina tiene una determinación desde junio de 2024, que no es hacer crecer la base monetaria”, explicó. Además, explicó que “la cantidad de pesos en los bolsillos de las personas, ahorros y cajas de cuentas corrientes, sigue fija en términos reales”.
Dada la falta de liquidez, Di Pace enfatizó que los bancos reaccionaron: “Las tasas de tasas que, de hecho, terminaron afectando lo que es el financiamiento del capital de trabajo, los préstamos personales y, además, los préstamos hipotecarios”.
¿Cuáles son las afirmaciones de los bancos?
Con respecto a la propuesta del gobierno de promover créditos en dólares, explicó: “Los bancos ahora están capturando dólares en esta iniciativa del gobierno de que los argentinos toman los dólares del colchón para ofrecer préstamos en dólares y pago de tarifas en dólares”.
Con ese objetivo, los bancos comenzaron a ofrecer mejores tarifas. “Una tasa de período fijo en dólares estaba dando 0.5% por año, ahora están ofreciendo tasas de interés anuales de hasta 5%”, dijo el periodista. Aun así, enfatizó que “los depósitos en dólares en mayo cayeron en 800 millones”.
Para que esta estrategia funcione, enfatizó que se necesitan dos condiciones clave: “Armadura por ley y resultado de las elecciones”. En la misma línea, comentó que el proceso tendrá “tres velocidades”: “SCULL de velocidad. Muy, muy lento”, luego una “transición de velocidad tortuga-liebre”, y eventualmente, “limita la velocidad con el resultado de las elecciones”.









