Vitalidad, bien, creatividad y conexión social. Eso dice que el 76% de las personas consultó que generan una actividad artística o intelectual.
Por Débora Campos
Para Clarín
Haga clic aquí para unirse al canal de WhatsApp de Panorama Diario y siempre estar informado
Si solo para disfrutar, esa sensación íntima de bienestar, valdría la pena, pero además de eso, el contacto con actividades culturales y artísticas genera en la vitalidad de las personas, el pozo, la creatividad y la conexión social, según un informe preparado por la Fundación Medifé y el área de comunicación y cultura de Flacso Argentina.
Titulado “Cultura de la salud: efectos de las actividades culturales en el pozo”, la investigación explora el impacto de la participación cultural en la salud y la calidad de vida de las personas en la ciudad de Buenos Aires. Para eso, se desarrollaron cuatro ondas de encuestas entre 2021 y 2023, además de entrevistas e historias de vida.
En la ciudad de Buenos Aires, el 95% de los encuestados ganan al menos 5 consumo cultural diferente; Pero 3 de cada cuatro personas hicieron al menos 10 consumo cultural en un año. “Los habitantes de la ciudad asocian fuertemente sus experiencias y prácticas culturales a valores positivos, tanto individuales como colectivos”, dice el informe.
El enfoque de la música, la literatura o el teatro tiene dos motores principales: la familia y la escuela. “Las personas con mayor consumo cultural generalmente provienen de entornos familiares con prácticas culturales previas”, señala el documento. Y señala que el 81% de las personas que crecieron en entornos familiares de lectores leen en su vida adulta y que la escuela es un impulsor central de la vida cultural.
Si solo para disfrutar, valdría la pena, pero también estas actividades funcionan bien. “La investigación muestra que las actividades culturales contribuyen a prevenir y reducir los síntomas de estrés, ansiedad y depresión, además de promover los lazos sociales y el fortalecimiento de la autoestima. Organizaciones internacionales como la OMS, la OCDE y la Unión Europea reconocen en informes recientes la importancia de la cultura en estrategias de salud integrales”, explican.
Leer bien. Ir al teatro lo hace bien. Escuchar música, en casa o en un recital, funciona bien. Tomar una clase de baile o simplemente bailar bien. Agregar a un coro funciona bien. Asistir a un club de lectura, la feria de libros, un festival de cine les va bien. Y oponerse a aquellos que desarrollan estas actividades es intentar contra la cultura, pero también contra la salud de la población.









