El Instituto Nacional de Tecnología Agrícola (INTA) Corrientes advirtió sobre la publicación inminente de un decreto de necesidad y urgencia (DNU) que modificaría la capacidad de ayudar a las economías regionales.
Es un DNU que el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, que promueve una serie de reformas estructurales INTA.
El Secretario General de la Sección Correntina de la Asociación de Personal de Inta (APINTA), Gabriel Escobar Bonfanti, explicó que el Ejecutivo Nacional busca modificar la estructura de la Junta de Directores de INTA, reduciendo a sus miembros de 10 a 8, eliminando su carácter autónomo y eliminando la representación de las universidades nacionales; entre otras modificaciones.
“El Consejo de Inta está compuesto por diez miembros: tres son del estado, siete son de un organismo público-privado y también integran las facultades de veterinaria y agronomía. A partir de ahí, las decisiones del trabajo realizada por el cuerpo se toman, por lo que se llama autálica”, dijo Escobar en la radio de la Universidad Nacional del Noreste (Unne).
Explicó que la mayoría absoluta del estado y la dependencia del Ejecutivo Nacional traerían pérdida de pluralidad en los espacios de toma de decisiones.
“La modificación de que el gobierno tiene la intención de hacer cuatro miembros por parte privada y cuatro para el estado. En el caso de un empate, el que no se apaciguó es el presidente de la INTA que depende del estado. Vamos a dejar de ser autárquicos, dejaremos de hacer las tareas que todo el país realmente necesita y los pequeños productores, en la investigación y la transferencia, debido al capítulo del gobierno en su turno, dijo.
Entre otro de los cambios planificados, Escobar mencionó el cierre de las unidades, la eliminación de los programas de extensión territorial, la no renovación de los contratos de trabajadores transitorios y la creación de cinco macro -Offs en el reemplazo de los quince centros regionales actuales.
“Esa propuesta es muy, muy peligrosa, muy peligrosa. No tendríamos extensión, no tendríamos la forma de hacer de los pequeños productores la investigación realizada por Inta. Es desmontar a los regionales en cada provincia, alterando totalmente la operación”, dijo.
Escobar dijo que los cambios estructurales están acompañados por un personal severo que se encoge y la pérdida de aproximadamente 1,000 empleos desde que Javier Milei asumió la presidencia de la nación, a la que se agrega el anuncio de que la planta actual de unos 6,000 empleados estará limitado un tercio más. También consideró que la reducción de la estructura amenaza la capacidad de Inta para proporcionar servicios de investigación, extensión y apoyo técnico a pequeños productores y agricultura familiar.
“Hoy tenemos 17 compañeros en toda la provincia. Son profesionales y técnicos que se están formando en un tema específico. Tenemos dos tipos que trabajan en Buffalo, que son excepcionales. Que estas becas no renovan territorio”, dijo.
Si se completa el decreto, Escobar consideró que el futuro es incierto para la agencia: “No sabemos cuál será la función final de Inta. El gobierno intenta ser que la mayor investigación es para las grandes producciones, pero que son pocas.
Apoyo al sector privado y universidades públicas
La tabla de enlaces, que agrupa las principales entidades del Campo Argentino (Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Federación Agraria Argentina y Coninagro), expresó una posición clara y crítica contra la reestructuración de la INTA propuesta por el gobierno nacional.
En una carta pública, la tabla de enlaces se opuso a la reducción de la representación del sector agrícola y académico en la Junta Directiva, así como la concentración de poder en el Ejecutivo y que el Instituto pierde su autonomía financiera y se pone bajo control directo del Ministerio de Economía.
A su vez, basan el rechazo de la gestión de Javier Milei para considerar que es esencial mantener la presencia territorial y la estructura de los centros y agencias de extensión rural, considerando que son herramientas clave para el desarrollo agrícola en todo el país.
“Los productores quieren y necesitan un organismo eficiente, con una amplia territorialidad y promueve el desarrollo agrícola en todo el país, en beneficio de todos los argentinos. Cualquier medida que amenaze contra él perjudica a todo el sector”, dijeron desde la tabla de enlaces.
Así como esta entidad señaló que “el financiamiento INTA no debe considerarse un gasto público sino una inversión”, en el mismo sentido, se demostraron a partir del Consejo Nacional de Interuniversidad (CIN), que a través de su comité ejecutivo lanzó una declaración que valoró el trabajo del Instituto en “Asistencia técnica, investigación y transferencia de tecnologías destinadas a resolver problemas tecnológicos en el sistema agrícola nacional”.
Desde el CIN advirtieron que los cambios promovidos por el intento del Ministerio de Desregulación contra la gobernanza democrática de Inta y apoyaron las solicitudes de revisión de la medida al pedir un diálogo y un consenso: “Estamos de acuerdo con la visión del personal del personal de la agencia que indica la gravedad de la situación. Creemos y defendemos un INTA que es independiente, por lo que continúa con la tecnología de alto impacto del local, regional, regional, regional, dicha.









