El gobierno asegura que la tecnología no se utilizará para hacer espionaje, sino para prevenir crímenes en los espacios públicos. Las imágenes serán proporcionadas por empresas privadas a través de acuerdos y supervisadas por operadores humanos.
La policía de Córdoba puede acceder a imágenes capturadas por cámaras de seguridad privadas ubicadas en centros comerciales y otros espacios públicos, basados en acuerdos voluntarios con compañías propietarias. La iniciativa, promovida por el Ministerio de Seguridad, contempla el uso de inteligencia artificial para la detección automática de caras y patentes, con el objetivo de emitir alertas al 911 central dada la posible presencia de personas con una solicitud de captura o vehículos sospechosos.
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Desde el gobierno provincial, dicen que no se trata de hacer tareas de espionaje o inteligencia, sino también aprovechar la inversión en tecnología que ya existe en el sector privado para mejorar las capacidades de prevención del delito. “Esto, por supuesto, dentro de lo que son los espacios de estacionamiento público. No tenemos intención de entrar en cuáles son las superficies”, dijo el ministro de seguridad, Juan Pablo Quinteros.
El acceso a estas cámaras requerirá autorizaciones específicas por parte de las empresas, muchas de las cuales dependen de las decisiones ejecutivas tomadas en el extranjero. Se insistió en las imágenes, no se procesarán de forma automática o masiva, sino que estarán sujetas a supervisión y protocolos humanos que garantizan el respeto por la privacidad de las personas.
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La medida comenzará a implementarse en la ciudad de Córdoba y algunas ciudades de Sierras Chicas, como Villa Allende, y podría extenderse a otras ciudades si los resultados son positivos. En una segunda etapa, buscará incorporar empresas más pequeñas que tengan cámaras orientadas a las carreteras públicas.
“Está haciendo lo que ya se está haciendo en otras partes del mundo, pero aquí”, dijo Quinteros.









