La Cámara de Diputados de la Nación rechazó el martes los vetos del presidente Javier Milei a la ley de financiamiento universitario y la ley de emergencia pediátrica de Garrahan. En esa votación, los representantes de Chaco exhibieron una división clara: cuatro legisladores votaron para dejar la decisión presidencial sin efecto, mientras que dos acompañaron al partido gobernante.
El voto de los choceños en los diputados
De los seis legisladores de la provincia, María Luisa Chomiak (UXP), Aldo Leiva (UXP), Juan Manuel Pedrini (UXP) y Juan Carlos Polini (UCR/Democracy Forever) apoyaron la restitución de las leyes. En el camino opuesto, Carlos García (La Libertad Avanza) y Marilú Quiroz (Pro) respaldaron el veto del ejecutivo.
El radical Gerardo Cipolini fue el único ausente de la delegación de Chaco.
En el recinto, la ley de financiamiento de la universidad obtuvo 174 votos afirmativos en contra de 67 negativos, mientras que la ley de Garrahan alcanzó 181 votos a favor de 60 en contra. Ahora, la definición final está en manos del Senado de la Nación.
CHACO marchas y corrientes contra el veto
La votación en los diputados fue simultáneamente con una movilización masiva en resistencia, corrientes y otras provincias, donde los estudiantes, maestros, sindicatos y organizaciones sociales afirmaron que se garantizan el financiamiento educativo y los fondos para el sistema pediátrico.
En la capital de Chaco, la marcha fue encabezada por referentes de Unne, que decía un documento acordado con rectores y sindicatos universitarios. Allí fue advertido: “Sin presupuesto no hay universidad ni ciencia, y sin ciencia no hay futuro”.
El rector Omar Larroza enfatizó que la protesta envió “un mensaje contundente al presidente” y le pidió al Senado que acompañara el rechazo del veto. Por su parte, la ex retorno Delfina Veiravé enfatizó que el reclamo trasciende el académico: “Es un derecho y una herencia de toda la sociedad”.
Universidades alerta
Desde el UTN y otros centros académicos declararon que más del 60% de la investigación nacional ocurre en las universidades públicas, por lo que un ajuste presupuestario implicaría “una pérdida estructural de capacidades científicas y académicas”. El impacto en CONICET y la agencia de I + D, con riesgo de escape de los investigadores y la reducción en la formación de nuevas generaciones.
El futuro en el Senado
El aspecto se establece en la próxima votación en la Cámara Alta. Los sectores movilizados insisten en que es una “lucha que trasciende las aulas”, y que la defensa de la educación pública y la salud infantil será un termómetro clave para medir la capacidad del Congreso de frenar el ajuste impulsado por el gobierno nacional.









