La decisión del Juez de Magistrados de la apertura de un proceso de despido a los fiscales que investigaron el delito de Nora Dalmasso, el 26 de noviembre de 2006 en Río Cuart.
En ese momento, Javier Di Santo intervino, luego se separó y la causa estaba a cargo de Daniel Miralles. El último fue Luis Pizarro. A lo largo de los años, mantuvieron diferentes hipótesis sobre una muerte por juegos sexuales, luego acusaron al pintor Gastón Zárate, arrestados y liberados después de una marcha popular llamada “The Parsley”.
Posteriormente, Facundo Macarrón fue acusado, hijo de Nora Dalmasso, y finalmente, el viudo, Marcelo Macarrón. Al final de los miembros del jurado, el tribunal solo tuvo que absolver a Macarrón porque el fiscal de la Cámara de Río Cuarto, Julio Rivero, renunció a la acusación que advierte deficiencias muy serias que no le permitieron sostenerlo.
16 años habían pasado y permanecieron impunes. Para conocer la verdad histórica y en duda sobre la prescripción de la causa, el fiscal de instrucción Pablo Jávega, que encontró la coincidencia de las huellas genéticas que se encuentran en el cuerpo y la ropa de la víctima, se encontró en el cuerpo y la ropa de la víctima con el ADN de la Víctima con el ADN de Parquetista, Roberto Bárzola nuevamente que encontró una coincidencia de las huellas genéticas que se encuentran en el ADN de la víctima. Hoy, la discusión se centra en si es legalmente posible avanzar con esa investigación o si, por el contrario, el paso del tiempo lo beneficia.
A la luz del curso mencionado, la familia Macarrón solicitó procesar y desestimar a los fiscales que investigaron: Di Santo, Miralles y Pizarro.
La huella genética que hoy aparece como la pista esclarecedora fue de los amanecer de la investigación, pero ninguno de los tres lo profundizó.
El jurado formó un archivo voluminoso de la solicitud de la familia. Los tres fiscales hicieron su alta. No nombraron abogados y en la próxima plenario los miembros del jurado resolverán si abrir el proceso de despido para uno, dos o para los tres fiscales.
La decisión implica iniciar un proceso en el que puedan defenderse, proporcionar evidencia y después de esa etapa se celebrará la audiencia que culminará en un veredicto absoluto o el despido de la posición que ocupan.
Defensor público Caeiro, otra prioridad
El otro archivo caliente en el jurado es el que se refiere al abogado, Eduardo Caeiro, acusado de haber filtrado y beneficiado a cuatro abogados en un concurso para nombrar funcionarios del defensor público.
Eduardo Caeiro, defensor público.
Hay dos solicitudes de despido sobre el defensor. Uno presentó la Asociación del Gremio de Empleados del Judicial y otro el bloque legislativo de la Unión Cívica Radical.
Como percibió el perfil de Córdoba, hay una molestia en el jurado por la lentitud con la que el juez de control, José Milton Peralta, que tuvo que concluir las consultas antes de que la feria esté actuando. Por esa razón, lucharon contra un intercambio para informar en el que es el caso penal. Respondió el lunes pasado.
Con los informes del avance de la investigación criminal, el jurado también se centrará en los próximos días para analizar la apertura del proceso a Caeiro.
La última presentación que recibió el jurado es la del camarógrafo de Río Cuarto, Emilio Andruet, quien denunció al fiscal de crímenes complejos, Enrique Gavier. Estos medios consultaron si el caso también será tratado en breve. La breve respuesta recibida es que “Ingrese la lista de espera como el resto de los archivos”.









