La Cámara de Casación convocó a una audiencia el 7 de julio para resolver el reclamo de visitas a la casa de Cristina Kirchner, quien está sirviendo a la prisión de la casa después de la confirmación de su condena. Por ahora, la familia, los abogados y los médicos pueden ingresar a casa.
El Tribunal Oral Federal No. 2 ordenó esta restricción e impuso que el ex presidente tiene una lista cerrada con nombres autorizados. También le dijo que cualquier visita adicional debe tener una autorización previa. La defensa desafió esa medida y también cuestionó la colocación de una tobillera electrónica, aunque ese punto aún no llegó a la casación.
Unión para la patria solicitó ingresar sin autorización
Mientras tanto, los diputados y senadores de la Unión para el país entregaron una carta a la entrada de la demanda sin restricciones. Afirman que, como representantes elegidos, tienen un mandato institucional que les permite participar en temas de interés público, sin la necesidad de solicitar permiso judicial.
En su presentación, explicaron que las inmunidades parlamentarias no son privilegios personales. Estas son garantías que protegen la acción del Congreso. Según los legisladores, negar el acceso sería una violación de la división de poderes y un obstáculo para cumplir con sus funciones.
El 17 de junio, la Corte Suprema dejó la sentencia a seis años de prisión contra Cristina Kirchner por la administración fraudulenta. Desde entonces, está celebrando en casa. Justicia establece condiciones estrictas: limitando las visitas, no alterar el orden público y traer un tobillo de control.
El tribunal definirá en los días posteriores a la audiencia
Además de los legisladores, más de 700 personas firmaron órdenes de visitar Cristina Kirchner en casa. Entre ellos hay 44 diputados nacionales y 30 senadores, que requieren poder ingresar sin barreras. Todas las propuestas se analizarán el 7 de julio. Luego, el tribunal tendrá cinco días para resolver.
La defensa considera que las restricciones evitan mantener los lazos sociales y políticos, algo fundamental en el caso de una figura pública. También señala que estas condiciones son excesivas y violan los derechos básicos.
Por su parte, los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola aún pueden apelar la decisión otorgada por la prisión local. Mientras tanto, la discusión para las visitas a Cristina Kirchner continúa generando tensión entre los diferentes poderes del estado, en un contexto político marcado por la confrontación con el gobierno de Javier Milei.









