La policía de la ciudad de Buenos Aires llevó a cabo una operación sorpresa este domingo al amanecer para desalojar a los militantes que acamparon en las cercanías del departamento de ex presidenta Cristina Kirchner, ubicada en la calle San José en 1111, en el vecindario de la Constitución de Buenos Aires.
“Nadie fue reprimido. El área fue limpiada y se fueron”, dijo los portavoces de la policía, enfatizando que no había violencia o resistencia que se hayan derivado en arrestos, pero señaló que “la eliminación de tiendas de campaña, banderas y estructuras que se habían instalado en caminos públicos”.
Una vez que se completó la operación, se restauró la circulación vehicular en el lugar, aunque se esperaba que este domingo posiblemente los seguidores de CFK puedan regresar al lugar.
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Según las autoridades, el despliegue fue motivado por “la necesidad de liberar el espacio público” y se decidió hacerlo “de una manera sorprendente y en ese momento para minimizar la posibilidad de disturbios”.
El desalojo de ese bloque de la calle San José, en el Barrio de Constitución, ocurrió en el medio de una situación en la que el Tribunal Osal Federal 2 debe decidir el lugar definitivo en el que el ex presidente purgará los 6 años de prisión que esperan, después de que se consideró responsable de los crímenes de corrupción final validado por la Suprema Tribunal de la semana pasada.
Cristina ha recibido a sus seguidores del Departamento de San José a 1100.
Solicitud de Beraldi
La presentación de la orden de la prisión en el hogar, algo que corresponde a CFK para tener más de 70 años, fue realizada por su abogado, Carlos Beraldi, quien argumentó que “el contexto de la seguridad personal y su papel institucional como ex presidente impide una detención en una unidad penitenciaria común”.
La carta enviada al tribunal destacó el intento de asesinato sufrido por Kirchner en septiembre de 2022 como el principal antecedente para requerir medidas de custodia especiales. Además, la defensa argumentó que, debido a su condición de ex presidente y ex vicepresidente, se aislan un régimen de reclusión del resto de la población carcelaria.
La solicitud incluía explícitamente la solicitud de no usar el tobillero electrónico, bajo el argumento de que el ex presidente tiene seguridad oficial permanente durante las 24 horas. El discurso propuesto para conocer la detención es la casa ubicada en la calle San José en 1100, en el barrio de la Constitución de Buenos Aires, donde actualmente reside con su hija Florencia Kirchner.
El lugar fue inspeccionado por la Dirección de Control y Asistencia de la Ejecución Penal, cuyos expertos concluyeron que “reúne las condiciones necesarias para el cumplimiento del arresto domiciliario”. El informe incluyó un análisis del entorno, la circulación en el área, la configuración de la vivienda adyacente y otros elementos de interés para la evaluación judicial, aunque es importante destacar que hubo varios residentes del lugar que, en declaraciones a las cronistas que trabajaron en el área, fueron contrarias a Cristina que Cristina fue en ese departamento de San José 1111, reclamando una frase tan sencilla como fortalecida: “queremos vivir en la paz”.
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