Home Noticias Locales Pablo Grillo, el fotógrafo herido por un gendarme en el Congreso

Pablo Grillo, el fotógrafo herido por un gendarme en el Congreso

42
0

El fotógrafo Pablo Grillo, de 35 años, recibirá el alta médica el martes por la mañana, después de ser hospitalizado desde el 12 de marzo, cuando resultó herido durante la represión en el Congreso. Ese día, mientras cubría la marcha del jubilado, fue alcanzado en la cabeza por un tubo de gas lacrimógeno disparado directamente por un gendarme.

Desde entonces, fue hospitalizado en un estado delicado y cruzó un largo proceso de recuperación. La noticia de su inminente altura fue confirmada por familiares y amigos a través de la cuenta “Justicia para Pablo Grillo”: “Una alegría en este infierno. Pablo será dado de alta”, publicaron.

El disparo de Gendarmerie que dejó a Pablo Grillo al borde de la muerte

Hace días se sabía un video que muestra cómo el cricket estaba herido. En las imágenes puede ver el Gendarme Héctor Jesús Guerrero disparar con la rodilla en el suelo, desde corta distancia y en línea recta hasta un grupo de manifestantes. Entre ellos estaba el fotógrafo, que cayó al instante debido al impacto en la cabeza.

El registro se incorporó al caso judicial a pedido de CELS y la Liga Argentina de los Derechos Humanos (LADH), organizaciones que actúan como demandantes. Las imágenes negaron cualquier versión que hablará sobre un rebote accidental o una foto en el aire.

El fotógrafo continuará su recuperación en un hospital especializado.

Después de ser dado de alta, Grillo será transferido al Hospital de Rehabilitación de Manuel Rocca, en la ciudad de Buenos Aires. Allí continuará con el tratamiento necesario para enfrentar las secuelas del ataque. Sus familiares agradecieron el acompañamiento recibido: “¡Gracias Eternal por amor, apoyo y acompañamiento! ¡Te estamos esperando Pablo!”

La investigación de represión del 12 de marzo aún está abierta. El tribunal que lleva el caso ordenó una nueva experiencia y solicitó registros internos a la gendarmería nacional. Si bien todavía no hay cargos, la evidencia contra Guerrero y sus acciones directas continúan uniéndose.

El caso de Pablo Grillo se convirtió en un emblema de la acción violenta de las fuerzas de seguridad. Aunque su recuperación progresa, su historia sigue siendo una muestra del alto costo humano que puede dejar la represión injustificada.