“El que tiene 10 mil dólares debajo del colchón y quiere cambiar el automóvil, ya lo hace sin la necesidad de esta medida”, dijo el diputado de la ciudad del frente izquierdista y el presidente del partido Obrero, Gabriel Solano. La frase resonó en “Comunistas”, por Bravo TV, cuando su conductor, Juan Di Natale, presentó el anuncio económico de que algunos ya apodaron informalmente “Plan Colchón”.
Oficialmente llamado “plan de reparación histórica para los ahorros de los argentinos”, su objetivo es “remunerar la economía”, en términos del Ministro de Economía, Luis Caputo, a través de la recolección de dólares que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero e inyectarlos hacia la economía formal para impulsarlo. Según el gobierno, el nuevo régimen no es un lavado de impuestos sino una transformación estructural. Las dudas crecieron en la mesa del programa que se transmite de lunes a viernes a las 20.30.
Solano advirtió que es “un lavado azul, sin perdones de impuestos, pero con el olor a desesperación”. También denunció que las reservas del Banco Central caen todos los días, a pesar de los 20,000 millones de dólares recibidos del FMI, una agencia que se abstuvo de comentar sobre la medida.
El diputado destacó la caída de casi el 80% en el excedente comercial debido al aumento de la importación. “Están raspando el fondo de la olla, no aparecen nuevos dólares y podrían colisionar con los estándares internacionales”, agregó al analizar la legalidad de la medida. En línea con esa preocupación, el líder radical Agustín Rombolá señaló contra las contradicciones legales: “Argentina firmó acuerdos de control con el Grupo Internacional de Acción Financiera (GAFI). La estabilidad no puede simularse violando los compromisos de transparencia”, advirtió.
Día 525: dólar barato, alegría hoy, problemas de mañana
Di Natale fue directo: “¿Entonces es un plan para los narcotraficantes?” Preguntó. Solano no descartó el guiño: “Puerto Madero ha” lavado “los edificios con plata de narco. Esto no lo evitará”. Además, cuestionaron los montos permitidos para ingresar monedas: “40 mil dólares es mucho para un trabajador promedio y muy poco para impulsar la economía”, dijo el legislador. La iniciativa tampoco tuvo un consenso en términos legales: “Anuncian una ley fiscal que nadie leyó, ni siquiera el FMI”, acordaron.
Rombolá concluyó que Caputo y Federico Sturzenegger, jefe de la cartera de desregulación y transformación del estado, lanzaron el plan por necesidad. “No hay dólares para llegar a 2027. Esto no resuelve la crisis. Es un parche que disfraza la urgencia del modelo con promesas vacías”, dijo. Mientras tanto, el gobierno trata de seducir con estabilidad macroeconómica, pero las reservas caen y el “Blanco Blue” continuará hablando.
LB / FPT









