En la historia no abundan, pero hay líderes políticos que han logrado aprender de sus limitaciones y errores, lo que les ha permitido madurar y dar un salto cualitativo en sus actitudes, enfoques y prácticas. Entre los casos más destacados se encuentran Nelson Mandela y José “Pepe” Mujica.
En este último, Jorge Fontevecchia ha publicado varias notas que analizan su carrera y la importancia de su legado. A su vez, Graciela Fernández Meijide, en una intervención en el Foro de Partners of the Argentine Political Club, destacó “su coraje, su transparencia, su amor por las personas y por la libertad. Su decisión de abandonar la violencia y reemplazarla con la política y el servicio de todos”, y recordó una de sus frases más emblemáticas: “No cargamos nuestro pesado en la bosque de los jóvenes que suceden a los jóvenes que suceden.
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Volviendo a Fontevecchia, en una entrevista íntima realizada en octubre de 2021, se habló de muchos temas. Me gustaría señalar algunos que considero útiles para que reflexionemos. En particular, para que podamos estar de acuerdo y elaborar entre todos (fallo y oposición) “una nueva música” que nos ayuda a evolucionar hacia una mejor Argentina. Estos son:
“Hablar. Tratando de construir puntos comunes. El problema es construir. Es muy fácil de destruir. El construir es muy difícil, pero cuando se construye algo, permanece a tiempo. Si no, siempre estamos comenzando”. “Hace mucho tiempo desde hace mucho tiempo que la lucha contra el fanatismo. Política, es un malvado que vive con odio;
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“Siempre hubo un conflicto entre la sociedad y el individuo. Cada individuo es específico, y el papel de la política es templar, negociar, sobrevivir al poncho de la sociedad que nos protege a todos. Ese es el duelo que tiene la política”. “El futuro será la túnica o la gente de escritorio, la capacitación terciaria. La verdadera batalla está en las universidades y con las universidades. Implacablemente, la sociedad que viene es del conocimiento. El problema es para qué y para quién trabaja el conocimiento”. “Algunas claves que interpretamos estaban equivocadas. Creíamos en el fantasma del estado, en una visión ligeramente leninista de las clases estatales y sociales. No nos dimos cuenta del peso que la burocracia tenía …” sobre la complejidad de la vida moderna, Mujica dijo: “La verdadera lucha es cómo mejoramos la calidad del estado … una batalla gigante que aún no hemos dado”. También mencionó lo que aprendió de la experiencia china.
Fontevecchia recordó su recomendación a los argentinos: “Es necesario que se encierren un mes para tomarse pareja, discutiendo, no follando la prensa, para generar media docena de cosas centrales como políticas estatales”. Y luego preguntó: “¿Hay dificultades, no solo entre la coalición y la oposición, sino también dentro del frente de todos, para sentarse y entenderse?”
A lo que Mujica respondió: “Sé que es muy difícil. Pero me doy cuenta de que la gente, Argentina, requiere eso”.
A la última pregunta, especialmente qué partido estaría afiliado si se tratara de Argentina, Mujica respondió: “A la fiesta de la esperanza”.
Los temas discutidos en la entrevista nos invitan a reflexionar sobre los desafíos y posibilidades que enfrentan la política y la sociedad argentina. ¿Podremos, de la cultura, las organizaciones de la sociedad civil y las diversas fuerzas políticas, construir juntos ese “partido de esperanza”? Quizás sea una utopía, pero es por eso que no deberíamos dejar de aspirarse y luchar por ello.
*Economista, presidente del club político argentino









