En el diálogo con el Canal E, el analista político José María Rodríguez Sarachaga analizó el panorama electoral duro y señaló directamente los errores del Pro y la falsa idea de un electorado progresivo de porteño.
Una campaña desorientada y sin efectiva
“La campaña fue desastrosa, fue una campaña inexplicable e ininteligible”, dijo el entrevistado, evaluando el desempeño del profesional en las últimas elecciones. Para el analista, la falta de una estrategia clara fue el mayor error: “Nunca entendieron con qué público hablaron”, y ejemplificaron con el primer lugar de campaña donde un candidato intentó ser comprensivo sin lograr la conexión con la audiencia.
Según Rodríguez Sarachaga, el profesional, históricamente calificado en la comunicación, no sabía cómo interpretar el contexto electoral o capitalizar su presencia. “El profesional razonablemente no entendió bien las elecciones”, dijo, destacando que su flujo de votos ha caído incluso por debajo del 30% histórico que rascó candidatos de Kirchner en la capital.
La peor elección en la historia del profesional
El resultado, para él, fue lapidario. “Es la peor opción en la historia”, dijo, descartando las comparaciones incluso con 2007, cuando Mauricio Macri comenzó su carrera. Recordó que antes de llegar a la intención, Macri tomó 15 puntos como diputado, y ahora “una elección en la que se duplicó en los votos” marca un revés brutal.
Además, señaló la falta de visión estratégica del profesional durante la primera sección del gobierno de Milei: “Un profesional que podría negociar con la fuerza cuando Milei necesitaba sus diputados y senadores, ella no lo hizo”, y ahora paga el costo.
Las reglas de bolsillo: la economía, el factor decisivo
Ante la pregunta sobre la votación motivada por la estabilidad, Rodríguez Sarachaga fue contundente: “La gente vota con bolsillo y gestión”, y desmanteló el mito de un votante de porteño progresivo. Según su análisis, ese perfil no existe: “Estas personas centrales siempre votaban en las elecciones de centro,”.
Para ilustrar, recurrió a una anécdota diaria: “Hoy me salgo de un café con un amigo y me digo: ‘¿Te diste cuenta? Mucho ¿El café con Crescent sale igual”? Y la gente vota eso. “Según él, el votante ya no se mueve con símbolos ideológicos:” Puses la foto del Che Guevara o el verde, la gente no cambia el resultado. Lo que cambia es si aumenta el café con leche. “
Ética versus economía: el caso de la tarjeta limpia
Otro ejemplo de cómo la economía pesa más que la moralidad fue la tarjeta limpia, donde Milei enfrentó críticas después del rechazo legislativo de esa norma. “La gente se indignó con un archivo limpio, sin duda. Y el resultado es que Adorni ganó con una elección histórica”, dijo el analista.
Apoyó su argumento con un caso específico: “En Lomas de Zamora, las personas inundadas votaron por el tipo que salió en el yate,” ejemplificando cómo las prioridades del electorado están lejos de las preocupaciones institucionales.
Peronismo sin posibilidades en la capital
Finalmente, Rodríguez Sarachaga cerró con un análisis histórico del peronismo en la ciudad de Buenos Aires. “El peronismo perdió con Perón en la corte”, recordó, explicando que ni siquiera el líder histórico logró pararse en la capital. Solo Hermán González ganó una elección allí, y fue una excepción en más de 40 años de democracia.
Para el analista, este fenómeno refuerza que “el modelo Milei o su candidato representaban mejor el freno contra el kirchnerismo en la ciudad de lo que el candidato profesional podría hacer”.









