En los últimos años, Argentina ha estado experimentando una marcada disminución en los niveles de fertilidad. Según un estudio del Centro de Implementación de Políticas Públicas para el Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), desde 2014, el otoño ha sido del 43%, una cifra significativa que plantea nuevos desafíos sociales y económicos.
“Cada vez que las mujeres y las familias tienen menos hijos”, dijo Emanuel López Méndez, una referencia del área de protección social de la organización. Como se detalla en el diálogo con el Canal E, aunque hay factores económicos que influyen, no son los únicos determinantes. “Las causas son múltiples: cambios culturales, sociales y de consumo y, sobre todo, de las expectativas de las mujeres con respecto a cuándo y si quieren ser madres”, dijo.
Cambios que pasan por la sociedad
A diferencia de otras veces, esta disminución en la fertilidad no solo afecta a ciertos sectores socioeconómicos. “El fenómeno ocurre en todas las provincias y en todos los niveles de ingresos”, dijo López Méndez. Incluso en regiones donde históricamente las tasas de natalidad eran más altas, como ciertas provincias del norte de Argentina, se registran las caídas pronunciadas. La ciudad de Buenos Aires, que ya mostraba cifras bajas, experimentó una disminución más suave.
Entre los factores culturales que afectan esta tendencia, el especialista mencionó:
Niveles educativos más altos logrados por las mujeres aumentando la inserción en la elección del mercado laboral para posponer o evitar directamente proyectos personales o profesionales de maternidad que entran en conflicto con la crianza de los hijos
“Hay más mujeres que estudian y trabajan, y eso también tiene efectos sobre cuándo o si deciden tener hijos”, agregó.
Impacto económico de una población que envejece
La entrevista también abordó las consecuencias a mediano y largo plazo de esta transformación demográfica. “Tenemos que pensar en lo que esto significa para la economía del futuro”, dijo López Méndez, centrándose en el sistema de pensiones y el envejecimiento de la población. Con menos personas de edad activa y más adultos mayores, se plantea la necesidad de revisar el modelo de jubilación argentina.
De Cippec argumentan que el contexto actual representa una ventana de oportunidad. “Todavía no tenemos una población tan envejecida. Es el momento ideal para invertir en niños que están en el sistema educativo hoy”, dijo.
El concepto de “bonificación demográfica” se convierte en especial relevancia en este punto: es el período en el que hay más personas en edad laboral que menores dependientes o adultos mayores. Aprovechar este momento implica:
Mejorar la calidad educativa redistribuyendo recursos pedagógicos y de alcalde para elevar la productividad de los futuros trabajadores