El equipo de La Plata resistió con diez jugadores, empató 0-0 ante el conjunto brasileño y ganó 3-2 en los penales gracias a una actuación memorable de Fernando Muslera. Ahora se enfrentará a Palmeiras en la final del torneo continental.
Estudiantes de La Plata protagonizó una noche inolvidable en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. En un partido cargado de tensión, el conjunto argentino eliminó a Flamengo en la definición por penales y consiguió su clasificación a la final de la Copa Libertadores 2026, donde buscará conquistar el quinto título continental de su historia.
Después de igualar sin goles durante los 90 minutos, el equipo dirigido por Alexander Medina se impuso por 3-2 desde los doce pasos. La gran figura fue el arquero uruguayo Fernando Muslera, quien detuvo tres remates de los futbolistas brasileños y se convirtió en el protagonista de una clasificación que quedará en la memoria de los hinchas del Pincha.
El resultado tuvo un valor especial porque Estudiantes debió afrontar buena parte del segundo tiempo con un jugador menos. A pesar de la presión de Flamengo y del ambiente del estadio, el conjunto platense mantuvo el orden defensivo y encontró en su arquero la respuesta decisiva para alcanzar el objetivo.
Fernando Muslera, el héroe de Estudiantes en el Maracaná
La definición por penales convirtió a Muslera en el nombre de la noche. El guardameta respondió ante los remates de Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique, tres futbolistas que no pudieron superar su resistencia.
Sus intervenciones permitieron que Estudiantes mantuviera la ventaja necesaria en una tanda que estuvo abierta hasta los últimos disparos. La actuación del uruguayo fue especialmente significativa por su experiencia internacional y por la presión de jugar una semifinal en uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol sudamericano.
La clasificación también representó una oportunidad de reivindicación deportiva para Muslera después de las críticas recibidas durante el Mundial de 2026. En Río de Janeiro, el arquero respondió en el momento más importante de la temporada para su equipo.
El Pincha encontró así una figura determinante en una instancia en la que cualquier error podía significar la eliminación.
Estudiantes resistió con diez jugadores ante Flamengo
El planteamiento de Alexander Medina buscó reducir los espacios y evitar que Flamengo impusiera su ritmo ofensivo. Con una estructura defensiva compacta, el equipo argentino consiguió disputar buena parte del encuentro lejos de su propia área y también generó ocasiones para ponerse en ventaja durante la primera mitad.
Marcos Rojo estuvo cerca de abrir el marcador tras una jugada de pelota parada, mientras que Baltasar Rodríguez probó desde fuera del área y obligó a intervenir al arquero Agustín Rossi.
Sin embargo, el partido cambió al comienzo del segundo tiempo. Baltasar Rodríguez recibió una segunda tarjeta amarilla por una infracción sobre Samuel Lino y dejó a Estudiantes con diez futbolistas cuando todavía quedaba una parte importante del encuentro.
La expulsión obligó al conjunto argentino a reorganizarse. Flamengo pasó a disponer de más espacios y buscó aprovechar la superioridad numérica para encontrar el gol que le diera la clasificación directa.
Estudiantes respondió con disciplina, sacrificio y una defensa concentrada. Cuando el rival consiguió superar la última línea, Muslera también apareció para evitar que el marcador se modificara.
Flamengo no encontró el gol que necesitaba
El equipo brasileño contó con el respaldo de su público y asumió la iniciativa durante buena parte del complemento. La entrada de Giorgian de Arrascaeta le dio nuevas alternativas ofensivas, mientras que otros jugadores intentaron acelerar las acciones para romper el empate.
A pesar de esa presión, Flamengo no consiguió transformar su dominio en un gol. La resistencia de Estudiantes y las intervenciones de Muslera mantuvieron el 0-0 hasta el final del tiempo reglamentario.
La eliminatoria llegó así a la tanda de penales, después de que ambos encuentros de la serie terminaran sin goles. En ese escenario, la experiencia del arquero uruguayo resultó determinante para inclinar la balanza a favor del conjunto argentino.
La eliminación supone un golpe para Flamengo, que no pudo aprovechar la ventaja de jugar la revancha en el Maracaná ni superar a un rival que disputó el tramo final en inferioridad numérica.
Palmeiras será el rival en la final de la Copa Libertadores
Con la clasificación asegurada, Estudiantes ya tiene en la mira el partido decisivo. Su rival será Palmeiras, que obtuvo el otro lugar en la final tras superar a Fluminense también en una definición por penales.
La final está programada para el 28 de noviembre en el estadio Centenario de Montevideo, Uruguay. El encuentro enfrentará a dos clubes con una importante trayectoria en el fútbol sudamericano y ofrecerá al equipo platense la oportunidad de volver a conquistar el máximo trofeo continental.
Palmeiras llega a la definición después de superar una semifinal exigente, mientras que Estudiantes lo hará fortalecido por una clasificación conseguida en condiciones adversas.
El duelo también tendrá un antecedente histórico: ambos equipos ya se enfrentaron en la final de la Copa Libertadores de 1968, cuando el conjunto argentino se quedó con el título.
Estudiantes busca su quinta Copa Libertadores
El club de La Plata ya levantó la Copa Libertadores en cuatro ocasiones: 1968, 1969, 1970 y 2009. La posibilidad de sumar una quinta estrella representa un objetivo de enorme importancia para una institución identificada con la historia y la tradición del fútbol continental.
Su última consagración llegó en 2009, cuando derrotó a Cruzeiro en la final. Desde entonces, el club ha buscado regresar al partido decisivo y recuperar el protagonismo que alcanzó durante sus etapas más exitosas.
La clasificación frente a Flamengo renueva esa ilusión. El equipo demostró capacidad para competir fuera de casa, mantener la concentración en momentos de máxima presión y superar una dificultad numérica durante el encuentro.
Ahora deberá trasladar esas virtudes a una final en la que Palmeiras representará un desafío de primer nivel.
Una noche que alimenta la ilusión del Pincha
La victoria en el Maracaná reúne varios elementos que explican su importancia para Estudiantes: la eliminación del vigente campeón, la resistencia con diez jugadores y una tanda de penales en la que Muslera tuvo una actuación decisiva.
El conjunto argentino no necesitó dominar todas las fases del partido para conseguir su objetivo. Supo defender, soportar la presión y aprovechar la oportunidad que apareció desde los doce pasos.
La clasificación también refuerza la confianza de un equipo que llega a la final con la posibilidad de convertir una noche histórica en el comienzo de una nueva consagración.
El próximo desafío será Palmeiras, el 28 de noviembre en Montevideo. Allí, Estudiantes intentará transformar su épica en el Maracaná en una quinta Copa Libertadores para su historia.









