El diputado nacional considera que el desgaste político y el menor entusiasmo de los jóvenes podrían reducir la concurrencia a las urnas. También planteó la necesidad de construir una alternativa política que supere la polarización entre el oficialismo y el peronismo.
El diputado nacional argentino Nicolás Massot advirtió que las elecciones de 2027 podrían registrar una participación electoral inferior a la de comicios anteriores. Según su análisis, el escenario político actual, el desencanto de una parte del electorado y la pérdida de entusiasmo entre los votantes jóvenes podrían influir en la decisión de acudir o no a las urnas.
En una entrevista con Modo Fontevecchia y Radio Perfil, el legislador de Encuentro Federal examinó las perspectivas de la próxima contienda electoral y los cambios que observa en el comportamiento de los votantes. Sus declaraciones apuntan a un panorama en el que la polarización política podría convivir con una mayor apatía ciudadana.
Massot sostuvo que una parte del electorado que participó activamente en las elecciones de 2023 podría optar por no votar en 2027. Entre los factores que mencionó figuran el menor interés de algunos jóvenes por la política y la posibilidad de que disminuya la movilización electoral que acompañó el ascenso de Javier Milei.
Massot advierte sobre el desinterés de los votantes jóvenes
Uno de los puntos centrales del análisis del diputado es el cambio en la actitud de los jóvenes frente a la política. A su juicio, el entusiasmo que rodeó a Milei durante la campaña presidencial de 2023 podría haber dado paso a una etapa de menor involucramiento.
Massot también señaló que el electorado no necesariamente responderá de la misma manera que en los comicios anteriores. La evolución de las preferencias políticas, la situación económica y la percepción sobre las principales fuerzas podrían modificar la participación en las urnas.
El legislador mencionó, además, que una eventual suspensión de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) podría influir en el nivel de concurrencia. Sin embargo, una menor participación sigue siendo una previsión política y no un resultado confirmado: dependerá de las condiciones de la campaña y de las decisiones que adopten los ciudadanos en 2027.
La polarización entre Milei y el peronismo
Massot considera que el mapa político argentino está cambiando respecto de 2023. Parte del espacio que entonces representaba Juntos por el Cambio se ha acercado al oficialismo de La Libertad Avanza, lo que podría reducir el margen para una alternativa independiente.
En ese contexto, el diputado plantea que el peronismo tiene posibilidades de recuperar apoyo electoral, siempre que logre articular una propuesta capaz de atraer a sectores más amplios de la sociedad.
No obstante, advirtió que el debate opositor no debería limitarse a la elección de candidatos o dirigentes. En su opinión, una reconstrucción política creíble requiere acuerdos sobre las políticas públicas y compromisos económicos e institucionales claros.
Entre los asuntos que considera relevantes figuran la estabilidad fiscal, la independencia del Banco Central y el uso de los recursos públicos. También cuestionó que el equilibrio de las cuentas se evalúe sin considerar sus efectos sobre la infraestructura, la educación, la ciencia y el desarrollo del capital humano.
La propuesta de una tercera alternativa política
Otro de los ejes de las declaraciones de Massot es la necesidad de consolidar una opción política situada fuera de los dos principales polos de confrontación.
El legislador defiende una alternativa que intente combinar la importancia del esfuerzo y el mérito individual con la protección de la dignidad humana. Su planteamiento busca diferenciarse tanto de las políticas que considera fiscalmente insostenibles como de una visión que, según su interpretación, puede dejar de lado las necesidades sociales.
Massot reconoció que ese espacio podría tener un peso electoral limitado en el corto plazo. Aun así, considera que mantener una representación para esas ideas es importante con vistas a los próximos ciclos políticos, incluidos los de 2029 y 2031.
La construcción de esa alternativa dependerá, entre otros factores, de la capacidad de los dirigentes para coordinarse, presentar propuestas concretas y generar confianza entre los votantes que no se sienten representados por el oficialismo ni por la oposición tradicional.
El futuro del peronismo y las condiciones para una alianza
Massot también se refirió a las posibilidades de reorganización del peronismo. A su entender, la recuperación de ese espacio dependerá de que sus principales sectores puedan ofrecer definiciones programáticas más claras y revisar las decisiones que marcaron sus anteriores etapas de gobierno.
El diputado considera que una eventual convergencia con otros sectores políticos sería más viable si existieran acuerdos sobre cuestiones económicas e institucionales fundamentales. Por el contrario, una disputa centrada exclusivamente en los nombres de los candidatos podría dificultar la construcción de una propuesta atractiva.
Aunque no descartó la posibilidad de que surjan alianzas más amplias, su análisis deja abierta la incógnita sobre cómo se reorganizarán las distintas fuerzas antes de las elecciones presidenciales de 2027.
La participación electoral, una variable clave para 2027
La advertencia de Massot introduce un interrogante importante en la política argentina: cuántos ciudadanos acudirán a votar y cómo se distribuirá el apoyo entre las fuerzas que competirán.
Una caída de la participación no beneficiaría automáticamente a un partido determinado. Su impacto dependerá de qué sectores se abstengan, de la capacidad de movilización de cada fuerza y de la evolución de la economía y de las propuestas electorales.
Por ahora, las declaraciones del diputado constituyen una proyección sobre el comportamiento del electorado, no una medición definitiva. A medida que se acerque la campaña de 2027, las encuestas, las decisiones sobre las PASO y la conformación de alianzas permitirán evaluar con mayor precisión si el desinterés político se traduce en una menor concurrencia a las urnas.









